Ayer, la mayoría en el senado (así, con minúscula) mató a la CNDH; hoy,
mató al Seguro Popular. ¿Por qué? Por órdenes de su jefe. Con ello, no
sólo se deja sin medicamentos a niñas y niños con cáncer, también se
desprotege a 53 millones de afiliados, quienes a partir de hoy quedan en
el desamparo médico (prohibido enfermarse). Bien decían que primero los
pobres: serán los primeros afectados. Porque el jefe..., él se atiende
en Médica Sur. ¡Qué indignidad!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario