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domingo, 5 de julio de 2020

Este amor

Grabé esta canción originalmente en 2007 (la compuse un año antes), junto con mi grupo Los Pechos Privilegiados, en el estudio de la escuela de música DIM que dirigía el extrañado José Luis Domínguez. La grabamos junto con otras catorce piezas en lo que constituiría nuestro disco 34 B-lues.
  Diversas circunstancias fueron atrasando la masterización del material, el cual se quedó en el proceso de mezcla. Luego sobrevino el fallecimiento de José Luis, en 2016 y las canciones se perdieron en el estudio.
  Sin embargo, yo las tengo todas en mp3 y mi amigo Hervey Torres se ofreció más que generosamente a masterizarlas. Esta es la primera que trabaja y el sonido quedó muy bien, muy superior al original. Ahora esá en formato WAV y eso ya permite moverlo en diversas plataformas. Le hice este video para presentarlo públicamente.

domingo, 31 de mayo de 2020

El día que conocí a Charlie Montanna

Gracias a mi querido amigo Jorge Landa, de Nexos, quien hace rato me hizo llegar esta foto que yo nunca había visto, me acordé de la ocasión en que conocí a Charlie Montanna. Ocurrió una noche de 2007 en que Los Pechos Privilegiados nos presentamos en el Ruta 61 y no sé si nuestro baterista Demetrio García o alguien más lo invitó a vernos tocar. Cuando terminamos, Charlie nos felicitó, platicó brevemente conmigo y luego se subió a palomear con parte del grupo y algún músico que iba con él. No me acuerdo bien de los detalles. Pero lo recuerdo como un buen tipo; protagónico, pero simpático. Fue la única vez que lo vi en mi vida (por cierto, en La Mosca una vez publicamos la carátula de un disco suyo y le otorgamos la distinción de ser "la peor portada de un disco de rock en la historia", ja ja; no recuerdo si eso fue antes o después de conocerlo). La instantánea la tomó el fotógrafo Esparta Palma y está fechada el 23 de febrero de 2007.

martes, 10 de marzo de 2020

Los Pechos Privilegiados All Stars Band



Hace 16 años de este concierto en el Hard Rock Live de Polanco. Marzo de 2004, aniversario 10 de La Mosca en la Pared. Los Pechos Privilegiados All Stars Band. Ahí aparecen José Manuel Aguilera, Iraida Noriega, Alejandro Marcovich, Magos Herrera, Jaime López, mi hijo Alain (en la batería), Juan Óscar Alcina... y estuvieron también Diego Maroto, Alejandro Otaola, Adolfo Cantú, Leyla Rangel, Paula Watson y Luis Sánchez.

martes, 11 de febrero de 2020

26 años tan moscosos

Hoy 11 de febrero pero de 1994, a estas horas de la noche estábamos reunidas unas 500 personas en un antro llamado El Antro, en Huipulco, Tlalpan, para la presentación en sociedad de La Mosca en la Pared. No teníamos idea de qué tanto iba a funcionar una nueva revista de rock, sobre todo porque era una revista muy diferente a todas las que había. En ese momento, no imaginamos que duraríamos 14 años en el mercado y que tendríamos la trascendencia que por por fortuna tuvimos. Tampoco imaginamos todas las grandes experiencias, buenas y malas, que viviríamos. 26 años se cumplen hoy martes de aquel momento (muy divertido por cierto) y la verdad es que como director que fui de la Mosquita a lo largo de esos casi tres lustros, me siento muy satisfecho por lo conseguido al lado de tanta gente extraordinaria que colaboró en sus páginas y también de esa otra tanta gente entrañable que trabajó conmigo en la talacha cotidiana. 

PD: Ese día también fue el debut de mi grupo de blues, Los Pechos Privilegiados, en su primera versión.

domingo, 16 de julio de 2017

Este amor

Mi canción "Este amor", compuesta en 2002, en grabación de estudio producida por José Luis Domínguez en los estudios de la Escuela de Música DIM, en 2010. Los Pechos Privilegiados son: Mauricio Mayén (guitarra principal), Demetrio García (batería), Rafael Herrera (bajo), Leyla Rangel (coros), Giuliana Vega (coros) y Hugo García Michel (voz principal y segunda guitarra). La pieza está dedicada a todos aquellos y aquellas que han enloquecido de enamoramiento al punto de la exasperación. Incluye subtítulos. Las imágenes son de la diva francesa Jeanne Moreau y están tomadas de las películas Ascensor para el cadalso de Louis Malle (1958) y Jules et Jim de François Truffaut (1962).

ESTE AMOR

Tú nunca miras más allá de tu horizonte.
Tú nunca sientes más allá de tus temores.
Eres tan incapaz de arriesgarte a la pasión.
Te aterroriza que alguien te ame como yo.
Te vuelves sorda al sonido de mi canto.
Te vuelves ciega ante la vista de mi llanto.
Te vuelves muda para responder mis ruegos.
Te vuelves niña para sólo jugar tus juegos.
Por donde yo voy no hay una luz, no hay una voz
que me pueda advertir del riesgo en que yo estoy.
Porque este amor, es puro odio este amor.
Este amor está incubado en el rencor.

Me dices que es muy triste amar como te amo.
Me dices que es falaz, patético e insano.
Que tú no puedes sentir lo mismo que yo.
Que no me engañe con tan inútil ilusión.
Por donde yo voy no hay una luz, no hay una voz
que me pueda advertir del riesgo en que yo estoy.
Porque este amor, es puro odio este amor.
Porque este amor se ha incubado en el rencor.

A cada paso que yo doy, tú opones una pared.
Cada palabra que te digo, siempre recibe tu castigo.
Cada mirada que aventuro, sólo tiene un final seguro:
tu rechazo definitivo, tu negativa sin adjetivos.
¿Por qué me empeño en
esta lucha tan falta de esperanza?
¿Por qué insisto en
este absurdo afán de destemplanza?
Cada vez que tú me humillas, yo me humillo más
y hasta pareces disfrutar
cómo me arrastro sin dignidad.
Cuánto te amo, cuánto te odio,
la pasión lo arrasa todo.
Cuánto te adoro y te aborrezco,
es un vicio negro y necio.
Soy adicto a tus rechazos,
a tus desalmados golpazos.
Te necesito como una droga,
sin ti me muero a toda hora.

Por donde yo voy no hay una luz, no hay una voz
que me pueda advertir del riesgo en que yo estoy.
Porque este amor, es puro odio este amor.
Porque este amor se ha incubado en el rencor.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Alain baterista

Tenía tan sólo once años. Era marzo de 1994. Los Pechos Privilegiados hacíamos nuestra segunda presentación pública, en el Museo de Culturas Populares, en Coyoacán. Cuando llegó la hora de interpretar mi canción "Todo eso", mi hijo Alain subió al escenario y nuestro baterista, el gran Demetrio "Démex" García, le dejó su lugar. Démex tocaría la armónica y Alain se adueñó a la perfección de tambores y platillos. Fue una gran noche, aunque ya habíamos hecho el mismo número un mes antes, el 11 de febrero de ese mismo año, durante la presentación del ejemplar No. 1 de la flamante revista La Mosca en la Pared, en El Antro, ubicado en Huipulco, Tlalpan. Buenos recuerdos.

martes, 16 de agosto de 2016

Ruta 61


La Ruta 61 (Highway 61, como diría Bob Dylan) es el camino que recorrieron muchos de los grandes maestros del blues estadounidense para trasladarse del sur profundo a ciudades más al norte, como Memphis y Chicago. Es la ruta que representa la evolución del blues rural al blues eléctrico, la simbólica senda iniciática para todo bluesman que se respete.
  El Ruta 61, en cambio, es un bar blusero enclavado en la colonia Hipódromo Condesa, en avenida Baja California casi esquina con Nuevo León, en plena Ciudad de México, y desde hace más de una década representa un bastión para todos los amantes del blues y un lugar en el que grupos y solistas dedicados a ese género primordial han tenido oportunidad de mostrar cada noche sus muy diversos proyectos musicales.
  Dirigido desde un principio por su propietario, el entusiasta Eduardo Serrano, el Ruta 61 ha vivido instantes de gloria y hoy pasa por momentos difíciles que amenazan con su desaparición.
  Amo este lugar en lo particular, porque durante seis años (de 2004 a 2010) toqué ahí con mi grupo Los Pechos Privilegiados y los recuerdos acumulados son muy gratos. Eso en cuanto a lo meramente personal. Pero en otros aspectos, ahí se han presentado no sólo las mejores agrupaciones del blues nacional, sino muchos grandes bluseros de otros países, incluidos Argentina y, por supuesto, los Estados Unidos.
  Decorado como un verdadero blues bar y con un ambiente irresistible, el Ruta 61 merece permanecer abierto y seguir adelante con su magnífica labor en pro del arte y como fuente de empleo para músicos y empleados. Las autoridades de la delegación Cuauhtémoc harían bien en apoyarlo y dar facilidades para su sobrevivencia. Mas en tanto ello sucede, los amantes del blues y de esa fantástica sede podemos apoyarla económicamente por medio del sitio Fondeadora. En la siguiente dirección de internet puede usted conocer los detalles: https://fondeadora.com/projects/salvemos-la-casa-del-blues-en-mexico.
  Salvar al Ruta 61 de la desaparición es sin duda una muy buena obra que su buen oído y su buen gusto musical agradecerán. Porque como decía Gary Moore: “The blues is allright”.

(Publicado hoy en mi columna "Gajes del orificio" de la sección ¡hey! de Milenio Diario)

miércoles, 27 de julio de 2016

"Fui ghost writer de Yolanda Vargas Dulché"

"Sí voto, pero en las tres últimas elecciones presidenciales 
lo he hecho simbólicamente por Heberto Castillo".

Texto y foto: Héctor González

Ciudad de México. "Siempre digo que soy músico antes que periodista, pero no me creen", cuenta Hugo García Michel y no le falta razón. Desde joven aprendió guitarra y más tarde formó la banda Los PechosPprivilegiados. Ex miembro del Partido Mexicano de los Trabajadores, abandonó la militancia más no la ideología zurda. Hoy, vive del periodismo y rodeado de cocodrilos de adorno. Lectorum acaba de reeditar su novela Matar por Ángela.

¿Qué sobrevive de sus estudios con los salesianos?
¡Híjole! Quedan recuerdos de una disciplina católica muy fuerte. Yo era niño bueno y aplicado, pero todavía me tocó la época de los castigos físicos. Nunca los padecí, pero vi, por ejemplo, cómo ponían a los alumnos en el patio de rodillas, a pleno sol, cargando dos ladrillos con los brazos abiertos. Cuando dejé la religión católica, abracé la religión socialista durante muchos años. Ahora soy un crítico de todo eso.

¿Quiénes son más radicales los católicos o los socialistas?
Creo que los socialistas y los comunistas. Al final, toda la izquierda resulta más religiosa. No aceptan críticas y menos si son con humor, me consta.

Cuando un izquierdista se queda sin representación partidista, ¿qué le resta?
El individualismo; en este momento, no me afiliaría a ningún partido.

¿No vota?
Sí voto, pero en las tres últimas elecciones presidenciales lo he hecho simbólicamente por Heberto Castillo, quien para mí es el único político realmente honesto que ha existido en el México contemporáneo. Sé que es como anular el voto, pero lo prefiero a ser cómplice de los partidos actuales.

¿Se vale matar por amor?
Literariamente sí, aunque en la vida real creo que no. Al menos yo sería incapaz. No puedo ni matar una mosca. Una vez me llevaron a pescar en Tamaulipas y agarré un bagre; apenas vi al pobre animal sacudirse, lo regresé al agua.

¿De plano corazón de pollo? No tiene esa fama.
La gente tiene una imagen de mí debido a mis críticas y piensa que soy una especie de demonio. A la hora de escribir, se me va el corazón de pollo.

¿En qué momento llegó el rock?
Desde que nací. Mi hermano, el cineasta Sergio García, quien me llevaba 10 años, oía rock todo el tiempo. Crecí escuchando a los Teen Tops, Los Locos del ritmo, etcétera.

¿Ése es rock?
Sí, era imitación y una copia de Chuck Berry y Little Richard, aunque con letras ingeniosas. Enrique Guzmán era un buen hacedor de letras, pero se volvió baladista como tantos otros.

¿Cuál fue su primer disco?
El primer disco que compré con un sueldo, de mi primer trabajo en la adolescencia, fue Led Zeppelin I y el primero que compré con los domingos que me daba mi papá fue In A-Gadda-Da-Vida de Iron Butterfly. Ahora ya no compro discos. Durante mi época como director de la revista La Mosca me los regalaban las disqueras y actualmente escucho formatos digitales o mis viejos viniles.

¿Por qué no le gusta el rock mexicano?
Al rock mexicano le falta la esencia negra, la perdió a raíz de que el rock argentino llegó a influirlo. Gente como Cerati le hizo mal al rock nacional porque lo descafeinó y lo volvió pop. Me tocó estar en Avándaro, en 1971, y la mayoría de las bandas cantaba en inglés; creo que siempre ha faltado identidad.

¿Entonces el rock mexicano está más del lado del pop?
Totalmente. La mayor influencia del actual rock mexicano es la banda Timbiriche. Luis de Llano debería ser reconocido como uno de los hacedores del rock nacional.

¿Ahí mete a Café Tacuba y la Maldita Vecindad?
Sí, totalmente.

Por eso no lo quieren...
Bueno, no todos. Santa Sabina, Jaime López, El Personal o La Barranca tienen todos mis respetos. De los actuales solo salvo a Ruido Rosa, los demás no me dicen nada.

¿Recomienda ser autodidacta?
A mí me funcionó. No creo en el sistema escolar mexicano, en general me parece malo. Yo aprendí periodismo y edición de revistas en la práctica. En editorial Posada descubrí todo. Aparte, fui historietista durante casi 20 años. Trabajé con doña Yolanda Vargas Dulché y hasta fui su ghost writer en Lágrimas y risas.

*Hugo García Michel nació en la Ciudad de México, en 1955. De formación autodidacta, ingresó a la industria editorial en 1979. De 1994 a 2008 dirigió la revista de rock La Mosca. Es colaborador de Milenio Diario y las revistas Nexos y Marvin. Matar por Ángela es su primera novela.

(Entrevista publicada originalmente en el suplemento Milenio Dominical, el 3 de mayo de 2015)

miércoles, 13 de julio de 2016

Yo soy una mujer

Para que no me acusen de anti feminista, he aquí mi canción "Yo soy una mujer", interpretada por Los Pechos Privilegiados: Giuliana Vega (voz principal), Leyla Sofía (coros), Mao Tse Punk (guitarra líder), Rafael Herrera (bajo), Demex García (batería), Hugo García Michel (segunda guitarra). Grabada y mezclada por el querido y añorado José Luis Domínguez en el estudio de la Escuela de Música DIM en 2008.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Voy camino a casa

La canción con la cual solíamos cerrar las presentaciones de Los Pechos Privilegiados. La compuse en 1981, aunque no tengo claro en qué día y en cuál mes exactamente. Es un claro homenaje a Chuck Berry en la parte musical, mientras que en la letra cuento los avatares de un habitante de la Ciudad de México (cuando la escribí era todavía el Distrito Federal) que sale a trabajar y ya no regresa a su hogar, al quedarse atrapado en un espantoso congestionamiento de tránsito. Se trata de una pieza irónica y divertida (al menos nos divertíamos mucho al tocarla, ya que la alargábamos casi al triple en su versión "en vivo"). Esta es la versión corta.

Voy camino a casa

Esta mañana cuando desperté,
no pude imaginar lo que iba a suceder.
Me fui temprano a trabajar y el día se fue sin una novedad.
Voy camino a casa aunque sé que no voy a llegar.

Por el camino yo tomé un camión
y a las pocas cuadras esto comenzó:
es un maldito aterrador, horripilante y feo embotellamiento.
Voy camino a casa aunque sé que no voy a llegar.

No hay salida o forma de huir.
Estamos atrapados y me siento morir.
No hay remedio y no queda más
que juntar las manos y ponerse a rezar.

Muchos incautos se han quedado aquí.
Es una locura sin principio y sin fin.
Y yo me pongo a meditar y me preocupa mi incierto futuro.
Voy camino a casa aunque sé que no voy a llegar.

No hay salida o forma de huir.
Estamos atrapados y me siento morir.
No hay remedio y no queda más
que juntar las manos y ponerse a rezar.

Sólo le pido a quien me pueda escuchar,
avise a mi familia que no volveré más:
que han perdido a otro pariente
en el panteón del Eje Dos Poniente.
Voy camino a casa aunque sé que no voy a llegar.
Voy camino a casa aunque sé que no voy a llegar.
Voy camino a casa aunque sé que no voy a llegar.
Voy camino a casa y yo sé que no voy a llegar.



viernes, 31 de julio de 2009

Buena y bluesera noche (la de anoche)


En ocasiones soy demasiado negativo. Ayer estuve todo el día con el mal (y a final de cuentas equivocado) presentimiento de que la tocada de Los Pechos Privilegiados iba a estar muy desairada y que ni siquiera se iban a parar por ahí las moscas. Denisse me regañó varias veces por mi mala actitud... y tuvo razón, porque hacía tiempo que no nos tocaba llenar tan a tope al Ruta 61, el cual se vio colmado de gente y permitió una presentación muy buena de nuestra banda. La verdad es que fue una noche memorable y el público se mostró más que entusiasmado. Esta vez no llegó María Emilia con su flauta mágica, pero apareció el Pelusa con sus armónicas fuera de serie e hizo que el sonido fuera más bluesero que nunca (en "El blues del destino" hubo un emocionante diálogo entre la armónica del Pelusa y la guitarra de Mauricio Mayén que arrancó aplausos y gritos de la concurrencia). En fin, todo salió casi perfecto (digo, tuvimos algunos errores de coordinación en el tema que estrenamos, "Amor brujo"). Entre los amigos y amigas que asistieron estaban Denisse (claro), Yosdy, Erick García con su chava, ¡Paulita Watson! (corista original de Los Pechos), Liss Hassan, los papás de Caro, Rose Marie, mi hermana Myrna y mi querida amiga Nancy Zahmer, aparte de un buen número de amistades de Giuliana y Carolina, nuestra cada vez más consolidada baterista. "Los tiempos tristes (se han ido)" se la dedicamos a Paula (quien la cantaba con nosotros) y a Eduardo Serrano y su novia Adriana (quienes se casan mañana sábado, ¡felicidades!). Buena noche de Pechos, sin duda.

domingo, 19 de octubre de 2008

Un video de Los Pechos*



*Los Pechos Privilegiados. "El blues del destino" (Letra y música: Hugo García Michel). Grabado el pasado 4 de septiembre de 2008 en el bar Ruta 61. Distrito Federal, México.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Pocos pero bien portados


Esperaba casa llena, pero apenas se cubrió la mitad del cupo. La mayor parte de la gente que invité y que me aseguró que ahí estaría, falló de plano. Eso que no llovió (Tlaloc sigue amando a Los Pechos). No daré nombres de los ausentes, pero sí hubo un momento en que me sentí triste ante el desolador paisaje de mesas vacías de las diez de la noche. Le mandé a P -quien ya me había avisado que no iría- un mensaje para decirle lo bajoneado que me sentía y me contestó con palabras tan bonitas que me reanimó bastante. Arrancamos a las diez con cuarenta y ya el Ruta 61 se veía más llenito, más recuperado. Ahí estaban L, Letto, Sparta, Graciela y Miguel, Myrna, Adriana (quien grabó en video casi todo el concierto), Dharia, el buen Adrián López, mi queridísima Malena Rouge y algunos otros amigos, más público desconocido pero muy cálido, receptivo y entusiasta. La banda tocó muy bien, el sonido estuvo perfecto. El Sr. González no pudo acudir, pero tuvimos como invitada a la bella Dulce Chiang, quien cantó la parte en francés del tema que estrenamos: "Peut-etre", el cual agarró un beat muy criollo, muy a la Nueva Orleans, que me gustó mucho y a la gente también. Concierto con final feliz, gracias a todos los presentes. Fueron pocos, pero bien portados.