Mostrando las entradas con la etiqueta Mi madre. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Mi madre. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de octubre de 2025

Just married, hace 81 años


La boda de mis padres, el 5 de octubre de 1944, en la iglesia de San Agustín, en el Centro de Tlalpan. Hace exactamente 81 años. Mi papá tenía 23 años y mi mamá 22. Por cierto, mi papá es el muchacho alto a la derecha de mi mamá. A quien ella está tomando del brazo es a mi tío Enrique Michel Ruelas, uno de sus hermanos.

sábado, 5 de febrero de 2022

Un año ya...

Hoy hace exactamente un año que mi mamá partió de este mundo. Es raro no sentir su presencia física en la casa que habitó durante 47 años, aunque se sigue sintiendo su presencia etérea. La recuerdo con melancolía aunque no con tristeza. Finalmente, tuvo el privilegio de vivir 99 años –sin enfermedad física alguna, más allá de su sordera de los últimos años– y su muerte fue tranquila e indolora; de hecho, dudo que se haya dado cuenta del momento en que lanzó su último suspiro, mientras yo le sostenía una mano y mi hermana Ivette la otra. Fue tan simple como pasar de un estado del sueño a otro. Una muerte dulce y envidiable. Un año ha pasado ya...

La foto, según me parece, es de su luna de miel, en octubre de 1944. Tenía 22 años de edad. 

domingo, 20 de junio de 2021

Una libreta de 83 años

Me encontré esta libreta que usaba mi mamá cuando estudiaba en la Alianza Francesa en 1938, a sus 16 eneros recién cumplidos. Faltaban dos años aún para que conociera a mí papá. Aquí la primera página con su letra.

viernes, 24 de enero de 2020

Así nació la familia García Michel

Soy hijo de dos niños consentidos. No sé si eso sea bueno o sea malo. Lo que sí sé es que esa circunstancia determinó mi infancia y, con ella, mi vida toda.
  Soy hijo de un niño y una niña a quienes se les consintió casi todo. Un niño y una niña que nacieron en familias pudientes y sin premuras económicas. Un niño y una niña que crecieron protegidos por el amor y los cuidados de sus padres, según se entendían el amor y los cuidados paternos y maternos en los años veinte del siglo pasado. Que esos dos hijos consentidos se encontraran en 1940 –a sus respectivos diecinueve y dieciocho eneros–, se enamoraran y se casaran cuatro años más tarde fue una determinación del caprichoso destino que moldea nuestras existencias. Fruto de ese encuentro y de ese matrimonio fuimos mis cuatro hermanos y yo, los cinco hijos de aquellos dos niños consentidos. Así apareció, en 1944, en el pueblo de Tlalpan, al sur profundo del Distrito Federal, capital de la república mexicana, la familia García Michel.
  Mi padre se llamaba Juan Rubén García Ayala. Mi madre se llama María Rebeca Michel Ruelas. Juan nació en Mixcoac, DF, el 2 de enero de 1921. Rebeca vino al mundo un año y una semana después, en Autlán de la Grana, Jalisco, el 10 de enero de 1922. Los dos eran habitantes de Tlalpan desde finales de los años treinta. Juan vivía con sus padres, mis abuelos Emiliano y Guadalupe, en la “Quinta Guadalupe”, en la esquina de las calles Coapa y Tesoreros, hoy colonia Toriello Guerra. Rebeca lo hacía en la “Quinta María”, sobre la calle Madero, a cuadra y media del Zócalo de Tlalpan, como se le decía al parque central del entonces todavía pueblo. Se casaron el 5 de octubre de 1944, en la iglesia de San Agustín de las Cuevas, en pleno centro del poblado. Así empezó todo.