sábado, 19 de julio de 2014

“Mamá Rosa” y la vida en blanco y negro

Los seres humanos solemos mirar las cosas en dos dimensiones, en dos colores que ni siquiera son colores, en blanco y negro. El maniqueísmo nos parece cómodo, implica mínimos esfuerzos mentales, nos facilita la visión de lo que nos rodea, aunque esa visión sea incompleta, injusta, parcial, prejuiciosa. Entre menos matices tengamos que contemplar, mejor será: nos quitaremos de encima el tratar de entender con mayor profundidad nuestro entorno; tendremos fórmulas elaboradas de antemano, como cristales bifocales a través de los cuales observaremos todo de la manera menos caleidoscópica posible.
  En lo que va del presente siglo, pero en especial del 2006 al presente, los mexicanos nos hemos especializado en ese maniqueísmo confortable y prejuiciado. Paradójicamente, en el sector en el cual se supone que debería campear el espíritu crítico, en el lado izquierdo del espectro político, es donde más se han profundizado los puntos de vista cerrados, bidimensionales, dogmáticos. Para una buena parte del progresismo nacional, la vida se divide en buenos (ellos) y malos (sus contrarios). No sólo eso: de unos años a la fecha, existe  una buena cantidad de tópicos que no admite discusión acerca de quiénes son los héroes y quiénes los villanos.
  Por ejemplo, dentro de los medios de comunicación ya está dictado cuáles de ellos son los malvados y cuáles los puros. También en cuanto a los partidos políticos o los personajes públicos: unos son malos-malos y otros buenos-buenos. No hay para qué pensar, meditar, matizar: el dogma está para ser aceptado, sin discusión o cuestionamientos.
  En temas internacionales, desde esa óptica, en Medio Oriente los judíos son los malos y los palestinos los buenos. Hamas es una organización buena porque ataca a los israelíes. No importa que sea terrorista y lance bombas.
  Por eso en México, en estos momentos, resulta tan difícil dilucidar si en el sonado caso de “Mamá Rosa”, la mujer es buena o es mala (claro, como Vicente Fox la defendió, entonces debe ser peor que Cruela de Vil).
  En síntesis, los de acá somos unas hermanitas de la caridad y los de allá son unos hijos de puta. Punto.

(Publicado hoy en mi columna "Cámara húngara" de Milenio Diario).

viernes, 18 de julio de 2014

Elogio del futbol mexicano

Tiro de Horacio Casarín.
Acaba el Mundial y al siguiente fin de semana comienza la Liga MX. Demasiado pronto, se dice. No lo sé. El caso es que hoy hay dos partidos para inaugurar el Torneo de Apertura y sobran los que hacen comparaciones entre nuestro singular balompié y el de ligas poderosas como la inglesa, la española, la alemana o la italiana.
  Es claro que no existe punto de comparación en cuanto a calidad o velocidad, en cuanto a espectacularidad e intensidad. Sin embargo, nuestro fut tiene lo suyo y hay algo que lo hace muy particular. No sé si es cosa de idiosincracia (bueno, más bien si lo sé), pero el futbol (palabra aguda, como la pronunciamos en México) nacional posee un encanto y una larguísima tradición que nos gusta y nos emociona tanto como si aquí jugaran el Barcelona o el Bayern Munich.
  Cierto que en cada jornada del campeonato regular hay varios partidos infames y que a veces se juega con una lentitud exasperante, pero también se dan grandes juegos y ya en la liguilla podemos ver encuentros memorables. Pero lo que seduce de este deporte en México es su folclor, su cariz un tanto caótico, su teatralidad. Insisto: el soccer en estos lares es un reflejo del ser nacional. Por eso no puede ser como el de Europa. Ni siquiera como el de Sudamérica (que en general resulta bastante aburrido).
  Desde sus orígenes, con toda esa mitología compuesta por legendarios equipos y jugadores de apodos rimbombantes (el "Trompo" Carreño, la "Marrana" Castañeda, el "Jamaicón" Villegas, el "Chato" Ortiz, el "Pirata" Fuente, el "Piolín" Mota, el "Tubo" Gómez, el "Cura" Chaires, el "Sobuca" García, el "Harapos" Morales y un largo etcétera que incluye a "los once hermanos" del Necaxa), nuestro futbol posee una muy larga historia de triunfos escasos y derrotas aplastantes que lo hacen tan interesante como fascinante. Sólo en un pambol como el nuestro pudo existir, por ejemplo, un delantero como el "Manquito" Villalón del Morelia a quien, en efecto, le faltaba un brazo o un arquero tan estrambótico como Jorge Campos. Pero también ha habido grandes ídolos, como Horacio Casarín o Enrique Borja, y narradores de antología, como Fernando Marcos o Ángel Fernández.
  Tenemos una infraestructura que ya quisieran muchos países, hay una enorme afición, mucho dinero se mueve entre los equipos más poderosos y aun así no hay manera de que aspiremos a alcanzar el nivel de calidad del futbol que se juega en algunos países del viejo continente. Pero ni falta hace: el fut mexicano es como es y así seguirá siendo, por la sencilla razón de que lo hacemos los mexicanos y en ello incluyo a jugadores, directores técnicos, directivos, árbitros, periodistas, medios de comunicación y aficionados. Somos como somos y así seguiremos siendo. Por los siglos de los siglos. Qué bueno.

jueves, 17 de julio de 2014

La bluesología de Gil Scott-Heron

“La revolución no será televisada”, reza la frase más célebre de este poeta y músico de soul-jazz, título de su composición homónima, contenida en su primer álbum, Small Talk at 125th and Lenox, de 1970. No se trata sin embargo de una sentencia suya, pues era un eslogan común entre los grupos militantes del Black Power de la época, para cuestionar a quienes predicaban la revolución desde la comodidad de las aulas, los cafés y la prensa (algo semejante a lo que sucede hoy con los “revolucionarios” de la laptop, el celular y las redes sociales).
  Pero Gil Scott-Heron fue mucho más que aquella provocadora frase. Con su propuesta política de escribir poesía crítica y su estilo spoken word para interpretarla, se trata de uno de los pioneros del rap y el hip-hop, así como también de un músico y escritor de primer orden, hombre de su época que puso los cimientos del neo soul y mantuvo su congruencia artística y social a lo largo de más de cuarenta años.
  Nacido en Chicago en 1949, Gil fue hijo de una cantante de ópera y un futbolista jamaiquino, extraña combinación si las hay. Rebelde y talentoso desde sus años de estudiante, a fines de los sesenta publicó sus dos primeras novelas, The Vulture y The Nigger Factory, y por esa misma época formó a su primer grupo musical, Black & Blues, al lado de su desde entonces inseparable amigo Brian Jackson. Inspirado en la agrupación The Last Poets (e influenciado, según escribió él mismo, por Richie Havens, John Coltrane, Billie Holiday y Malcolm X). Scott-Heron sacó en 1971 su segundo álbum, Pieces of a Man, en el cual había menos spoken word y más canciones estructuradas como tales. Este plato, junto con el impresionante Winter in America de 1974, resultaría por demás influyente dentro de la música y la poesía negras de años posteriores.
  Durante los años ochenta, el artista fue uno de los más acérrimos críticos de la presidencia de Ronald Reagan y participó activamente en el movimiento antinuclear, sobre todo después del accidente en la planta atómica de Three Mile Island. Su actuación en 1979, durante el concierto No Nukes, con el enorme tema “We Almost Lost Detroit”, es histórica y quedó registrada en el disco que sobre ese concierto se grabó al lado de gente como Jackson Brown, James Taylor y Crosby, Stills & Nash, entre otros.
  Conocido por muchos como “El padrino del rap” (y yo especificaría: del rap politizado), Scott-Heron fue no obstante un crítico de los raperos, a quienes reclamaba no sólo su falta de compromiso, sino incluso su falta de preparación musical.  Militante antirracista hasta su muerte, estuvo en prisión en varias ocasiones por posesión de drogas y en 2008 declaró públicamente que era portador del virus VIH.
  Sin embargo, no dejó de escribir música y poesía. Autodefinido como bluesólogo siguió presentándose en concierto y en 2010 grabó el extraordinario I’m New Here que representaría su último legado, ya que falleció un par de años después, sin que se revelara la causa de su muerte.
  La revolución, sobra decirlo, aún no ha sido televisada.

(Publicado el pasado sábado 12  en el suplemento cultural "Laberinto" de Milenio Diario).

miércoles, 16 de julio de 2014

Beta y VHS

En una época en la cual imperan las televisiones inteligentes y los reproductores de blu-ray, guardar como reliquias los viejos aparatos de video Beta y VHS parecería un anacronismo insano. Más aún si ambos están descompuestos. Pero ahí los tengo y no sé qué demonios hacer con ellos. No sólo con ellos, sino con decenas de cassettes en ambos formatos que ocupan mucho lugar y no pueden ser reproducidos.
  ¿Venderlos? No creo que haya interesados en hacerse de ellos (¿o sí?). ¿Regalarlos? Quién podría quererlos. ¿Tirarlos a la basura? Parece lo más indicado, pero...
  Por una u otra razón, no he tenido la disposición de ánimo como para deshacerme de esas antiguallas que ni a vintage llegan. A ello puedo añadir mi tele Panasonic (en perfecto estado, por cierto) que con su obeso tamaño sólo me roba espacio y ya no veo y por la que en Mercado Libre me darían apenas cuatrocientos pesos (es real).
  En fin. Si alguien lee esto y tiene alguna idea que darme, le estaré muy agradecido. ¿Tiro mis reproductores de Beta y VHS? ¿Arrojo al bote de los desperdicios los cassettes respectivos? ¿Qué hago con la tele?
  Dilemas existenciales del consumismo rampante,

martes, 15 de julio de 2014

Buen rock culichi

Conocí a Roberto Fernández Echeagaray en 2007, cuando me invitó a cubrir la décima edición del Festival de Rock Sinaloa que a lo largo de cuatro días se llevó a cabo en la ciudad de Culiacán, famosa por muchas cosas, entre ellas por la belleza –más que verídica, me consta– de sus mujeres.
  La experiencia resultó divertida, aleccionadora e ilustrativa, no sólo por el festival en sí (con una enorme cantidad de grupos de diferentes partes de la república, así como de la ciudad de Los Ángeles, como Resorte o Vodoo Glow Skulls), sino por algunos recorridos que el buen Roberto me brindó por los más insospechados rincones de la capital sinaloense, incluido el templo dedicado a Jesús Malverde.
  Mucho conversamos de música y al final me regaló no sólo una canasta de platillos típicos sinaloenses (como chilorio o frijoles puercos), sino copias de varios discos de su selecta colección (por él descubrí a los Black Keys, en aquel entonces un dueto incipiente).
  Creo que desde esos días me habló de su proyecto personal, la banda de blues y rock Malverde Blues Experience, cuyo primer disco acaba de aparecer y que ya se puede escuchar en Spotify.
  Doce son los temas que conforman este álbum que lleva como título el propio nombre del grupo, un cuarteto híper rocanrolero, con una calidad instrumental inaudita, que realiza un rock duro de gran densidad y potencia. Fernández Echeagaray es el encargado de la voz principal y lo hace desde una garganta desgarrada y visceral.
  El estilo de la agrupación remite al rock blues sureño de los Estados Unidos derivado de bandas seminales como los Allman Brothers o Lynyrd Skynyrd, aunque con un sonido más oscuro, más duro y más compacto.
  El único prietito en el arroz, para mí, es que Malverde Blues Experience sólo cante en inglés (incluso esa enorme pieza que es “La mala vida” es interpretada en el idioma de Bob Dylan), pero eso no es motivo para dejar de recomendar este gran disco de rock culichi que merece ser escuchado, apreciado y disfrutado por todo el mundo.

(Publicado hoy en mi columna "Gajes del orificio" de la sección ¡hey! de Milenio Diario).

lunes, 14 de julio de 2014

Lock, Stock and Two Smoking Barrels

Había visto esta cinta años atrás, en Canal 11 (al igual que la buenísima serie de ocho capítulos derivada de la película y dirigida o al menos producida y escrita también por Guy Ritchie). Hoy que volví a verla me volvió a encantar y a divertir con su humor negrísimo y salvaje.
  Filmada en 1998, se trata del debut cinematográfico de Ritchie, un debut por demás poderoso y prometedor y que a lo largo de los años ha confirmado su calidad por medio de una obra casi siempre consistente, salvo ese tropiezo que fue Swept Away (2002) que realizó cuando estuvo casado con Madonna.
  Historia de gangsters londinenses de poca monta y alta intensidad y violencia, la cinta recuerda a Tarantino, pero con un estilo distinto y distintivo. Uno termina por sentir ternura ante las torpezas cometidas por la mayoría de los matones y asaltantes, sobre todo por Big Chris, el personaje interpretado por el ex futbolista escocés Vinnie Jones, un asesino a sueldo que lleva a cabo sus encargos acompañado siempre por su hijito de once o doce años. Genial.
  Aparecen como actores Sting y el debutante Jason Statham, quien después se haría famoso en diversas películas de acción.
  Estupenda cinta esta Lock, Stock and Two Smoking Barrels (ya no recordaba el por qué del nombre, pero la razón es muy jocosa).

domingo, 13 de julio de 2014

Alemania

Terminó el Mundial. El larguísimo torneo (creo que un mes es demasiado tiempo) llegó hoy a su conclusión, con la victoria de Alemania sobre Argentina en tiempos extras. Un gol a cero más que merecido, con una anotación de antología de Mario Goetze. El partido fue tenso y emocionante, a pesar de la escasez de goles. Argentina dio batalla, pero al final se impuso el poderío germano.
  Se fue pues la Copa del Mundo Brasil 2014, un campeonato que resultó muy bueno en general, lleno de anotaciones, jugadas espectaculares, fallas arbitrales, polémicas, hechos curiosos, cosas divertidas, en fin. Queda el gusanito de la suerte de México que no supo conservar el marcador frente a Holanda. Siento que si hubiera ganado ese juego, Costa Rica no hubiera sido obstáculo (Miguel Herrera los hubiera sabido vencer) y contra Argentina muy posiblemente se habría podido conseguir un buen resultado. Pero bueno, la eterna cantaleta de los hubieras...
  Buen sabor en general de todos modos, a pesar de la tristeza que dio la selección de Brasil. Fue el primer Mundial en el que veo a tantas mujeres interesadas en el fut, incluso algunas de mis amigas más intelectualizadas y políticamente correctas.
  Yo sigo amando al balompié y me dispongo a ver la Liga MX a partir del viernes (¡vamos, Pumas!). Además, ya no me resignaré a quedarme sin presenciar las ligas de España e Inglaterra, por lo que decidí cambiarme a Sky (a pesar de mis catorce años con Cablevisión, de la que no tengo queja alguna). Buenas se pondrán también la Bundesliga alemana y el calcio italiano, además de la próxima Champions League que empieza en septiembre.
  Así será a lo largo de los próximos cuatro años, hasta que arribe el Mundial de 2018 en Rusia (que coincidirá con las elecciones presidenciales en México). Ojalá que Herrera duré todo el proceso.

sábado, 12 de julio de 2014

Morena, marca registrada

Tanto que nos quejamos de los partidos pequeños, de la chiquillada partidocrática, y, ¡zaz!, que el flamante Instituto Nacional Electoral (el INE –y sigo sin entender por qué nos cambiaron al IFE) no sólo deja seguir con vida al Verde, el PT, el Panal y el MC, sino que ahora nos receta a otros tres nenes politikones: el ya famoso Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y dos entes surgidos como de la nada: el Partido Encuentro Social (PES) y el Partido Humanista (PH). Sólo les faltó otorgar el registro al Partido México-Croacia (PMC) porque fue un partidazo.
  Dado que el PES y el PH suenan a mala broma (peor que la que acabo de hacer dos líneas arriba), concentrémonos en Morena, el partido personal de Andrés Manuel López Obrador.
  Para empezar, la aprobación oficial de este nuevo instituto favorece esencialmente al PRI y de refilón al PAN, mientras que al PRD –tan golpeado y revuelto en estos días por la crisis interna que se dio a raíz de la aprobación de la Ley Telecom– le da en toditita su máuser. La izquierda mexicana siempre ha estado dividida, pero ahora lo estará de manera institucional y eso se verá en los meses previos a las elecciones intermedias de 2015 y, muy especialmente, en las de 2018, cuando AMLO se proclame candidato a la presidencia de la república por tercera-ocasión-tercera.
  Yo me pregunto si ese buen pastor que es don Andy realmente cree que llegará a la primera magistratura dentro de cuatro años o si desde ahora piensa que eso no sucederá, pero que al contar con un partido todo suyo la revolución al fin le ha hecho justicia. Porque, demonios, es bien sabido el caudal de recursos económicos que en México se le entrega a ese tipo de organizaciones políticas, por muy pequeñas que éstas sean, y cómo algunas familias se han apoderado de estas generosas concesiones para asegurar la papa.
  Otorguemos a Morena el beneficio de la duda y dejemos los sospechosismos a un lado. A final de cuentas, será el tiempo el que confirme si sus intenciones son legítimas o si lo que se otorgó fue una pensión vitalicia para otro grupo de políticos más.

(Publicado hoy en mi columna "Cámara húngara" de Milenio Diario).

viernes, 11 de julio de 2014

El esperado amor desesperado

Había visto esta película de Julián Pastor en su momento, en los años setenta (la cinta es de 1976). La recordaba con especial cariño, pues cuando la vi me pareció muy dulce y entrañable. Ahora que he vuelto a ella, después de tantos años, la impresión sigue siendo la misma: El esperado amor desesperado es un filme cálido, tierno y sí, entrañable.
  Protagonizada por las unas magníficas Ofelia Guilmain y Sonia Furio y basada en una historia de Emilio Carballido, la película narra la historia de dos hermanas solteronas que viven en Córdoba, Veracruz, y atienden una pequeña tienda que les puso su hermano mayor (un muy divertido Víctor Junco). El enamoramiento equívoco de una de ellas es lo que da sustancia a la anécdota principal y no contaré detalles por si la quieren ver (está en YouTube en una copia muy decente). Pero lo más disfrutable de la cinta es el retrato de costumbres provincianas que hace, con un sentido del humor muy fino y a la vez filoso, con diálogos de antología y una atmósfera placentera y llena de simpatía.
  Si bien la trama podía haber caído fácilmente en el melodrama ramplón, Pastor tiene la suficiente sabiduría como para mantener un tono de suave ironía (ligeramente ibargüengoitiana) y amable distancia.
  Una obra cinematográfica casi tan buena como la adaptación del mismo Julián Pastor de Estas ruinas que ves (1978) del propio Jorge Ibargüengoitia. Se las recomiendo.

jueves, 10 de julio de 2014

Un jueves muy grato

En la azotea (Foto de Tomás Canchola).
A mediodía vinieron Antonieta López, Tomás Canchola y otro compañero suyo de Canal 11, para hacerme una entrevista acerca del grupo Belafonte Sensacional, para el programa de rock de la emisora. Dado que cada vez que alguien me viene a entrevistar con cámaras, siempre termino sentado en el mismo sillón y con el librero de la sala de fondo, esta vez sugerí hacer la charla en la azotea del edificio, para darle un toque más urbano a la misma, y la idea funcionó de maravilla. Me entrevistaron, me tomaron fotos y resultó muy divertido. Me cayeron muy bien todos.
  Ya por la tarde, vino a visitarme mi querida y guapísima amiga Alejandra Reyes. Al fin se nos hizo vernos aquí y la pasamos muy bien. Abrí un vinito y pusimos música. Al final nos tomamos unas fotos y quedamos en vernos pronto otra vez. Realmente fue un día muy agradable.

miércoles, 9 de julio de 2014

Adiós al maracanazo

Festejo alemán en el 7 a 1
Lo de ayer en Belo Horizonte fue inaudito, fuera de cualquier cálculo. Por más que Brasil no sea el equipo que se esperaba y por más que Alemania sea la mejor escuadra del torneo, no se veía de qué manera los germanos le clavaran siete goles a los brasileños, en su propio Mundial, en su propia casa. Pero sucedió. De la manera más efectiva y despiadada. La selección carioca no metió las manos ante el poderío alemán que en los primeros cuarenta y cinco minutos anotó cinco tantos. Brasil hizo agua por todos lados: pésima defensa, inexistente media y nula ofensiva. En cambio, Alemania jugó como una maquinaria perfectamente aceitada. Fue una masacre. El famoso maracanazo de 1950 ha sido superado, en el peor sentido del término. Siete a uno. Increíble.
  En la semifinal de hoy, la defensa argentina soportó los embates holandeses (clavados de Argen Robben incluidos) durante los noventa minutos reglamentarios, más los treinta de los tiempos extras, y en penales logró el pase a la final, con su arquero en grande.
  Alemania-Argentina el domingo (y Brasil-Holanda, por el tercer lugar, el sábado).
  Nos espera un gran cierre de Mundial.

martes, 8 de julio de 2014

Pinches holandeses

Dicen que ha sido lo mejor del Mundial y estoy de acuerdo. La canción de protesta (literalmente) “Pinches holandeses” superó el millón de visitas en menos de una semana, traspasó fronteras, fue subtitulada en varios idiomas y causó un furor inusitado.
  Pero esto no fue gratuito. Más de uno hubiera podido escribir una pieza musical con el mismo tema y no por ello habría logrado el éxito de aquella. ¿Qué fue entonces lo que hizo que la canción lograra tal impacto? Son varios los factores y algunos de ellos tienen que ver con el arte de la composición.
  Resulta claro que el encanto de la joven que la escribió es un gran punto a su favor. La chavita es muy linda y posee una personalidad singular, además de una gran expresividad y una gracia deliciosa. Pero no sólo eso.
  Musicalmente, la obra de escasos tres minutos está perfectamente estructurada. Tocada con un ukulele, en tono de Do mayor, sus armonías son sencillas y están basadas en sólo tres acordes, como los que suele haber en la generalidad de la llamada música popular. Se inicia con una introducción que da paso al tema y a las primeras estrofas que se conectan con el coro mediante un puente simpatiquísimo, en el que la cantante exclama el ya clásico “¡Eeeeeeeeeeh, puto!”. La fórmula se repite, pero la canción finaliza con un cambio armónico de acordes secos que recuerdan a la intro y le dan un terminado más o menos circular.
  El ritmo tiene algo de son veracruzano, mientras que la melodía es tan simple como pegajosa, en especial en la parte del coro.
  En cuanto a la letra, es muy ingeniosa y sabe utilizar las palabras “altisonantes” con gran habilidad y simpatía. Jamás se escucha grosera a pesar de la rabia que manifiesta, a lo cual ayudan su sentido del humor y su más que saludable incorrección política.
  Ya una niña holandesa quiso contestar, pero lo hizo desde una posición regañona de absoluta flojera.
  Estamos pues ante una canción impecable y frente a una joven cantautora (nadie conoce su nombre) de enorme talento y prometedor futuro, si es que decide dedicarse a la música. Ojalá.

(Publicado hoy en mi columna "Gajes del orificio" de la sección ¡hey! de Milenio Diario)

lunes, 7 de julio de 2014

El Gran Hotel Budapest

Me gusta el cine de Wes Anderson. Lo descubrí tardíamente, pero a partir de entonces lo he frecuentado con mucho gusto. Me encantaron Rushmore (1998), The Royal Tenenbaums (2001) y The Darjeeling Limited (2007), pero no tanto Fantastic Mr. Fox (2009) que me resultó un poco aburrida. También vi su estupendo corto Hotel Chevalier (2007). Me faltan tres cintas suyas (Bottle Rocket de 1994, The Life Aquatic with Steve Zissou de 2004 y Moonrise Kingdom de 2012), pero la que vi hoy, The Great Hotel Budapest (2014), me encantó en verdad.
  Exuberante y excéntrica como el estilo mismo de Anderson, la película es una preciosidad estilística, pero la historia (fantástica y fascinante) también atrapa y mete al espectador -o al menos a mí como tal- en un mundo irreal, como de historieta o cuento, ese mundo tan del realizador tejano. Llena de colores apastelados y de personajes sorprendentes y entrañables, El gran Hotel Budapest cuenta con un reparto espléndido (desde el gran Ralph Fiennes hasta el debutante Toni Revolori, pasando por actorazos como F. Murray Abraham, Mathieu Amalric, Willem Dafoe, Jeff Goldblum, Harvey Keitel, Jude Law, Edward Norton, Léa Seydoux, Tilda Swinton y Tom Wilkinson, así como los actores insignia de Wes Anderson: Bill Murray, Owen Wilson, Adrien Brody y Jason Schwartzman).
  No narraré la historia del filme, pero las aventuras, los escenarios, el ritmo, la fotografía, el sentido del humor, la ambientación de época, todo se conjunta para hacer del mismo una experiencia magnífica.
  No dejen de verla, en especial si son seguidores del cine de este singular director.

domingo, 6 de julio de 2014

Listas ya las semifinales

Brasil despachó a Colombia (2-1), Alemania a Francia (1-0), Argentina a Bélgica (1-0) y Holanda a Costa Rica (0-0 y 4-3 en penales). Los juegos bajaron mucho en calidad con respecto a lo que hasta ahora había sido el torneo (demasiadas precauciones defensivas en los equipos). Quedan pues listas las semifinales para el martes y el miércoles próximos: Brasil contra Alemania y Argentina contra Holanda, respectivamente. Hagan sus apuestas.

sábado, 5 de julio de 2014

Teorías sobre la eliminación de México

Luego de un exhaustivo análisis, basado en una metodología estrictamente científica, se me ocurren algunas teorías que explicarían la razón por la cual la selección mexicana de futbol fue eliminada por Holanda del Mundial de Brasil, lo que provocó nuestra actual depresión nacional.

–La teoría del complot. Es parecida a la que en un principio manejó Miguel Herrera, convertido de “Piojo” en “Pieje”, y tiene que ver con una confabulación de la FIFA, el Comité Organizador, la Comisión de arbitraje y los Iluminatis, quienes habrían decidido que México no ganara ese juego, porque se habría enfrentado a Costa Rica y un partido con dos equipos de la Concacaf no garantizaba el debido rating.

–La teoría del Maracanazo. Los brasileños temían al seleccionado mexicano porque ya les tomó la medida y a lo largo del torneo hicieron todo lo posible (anularle goles, no marcarle penales a favor y sí en contra, amonestar con dos amarillas y provocar la suspensión del “Gallito” Vázquez, nuestro jugador más importante en la media cancha) para que no avanzara y no llegara a la final, en la que sería capaz de producir un nuevo Maracanazo.

–La teoría de las cámaras legislativas. Celosos por la falta de atención que la gente les presta cuando están a punto de aprobar las leyes secundarias de las reformas energética y de telecomunicaciones, los legisladores mexicanos se movieron por debajo del agua para comprar a los árbitros y buscar así que la gente encendiera el Canal del Congreso.

–La teoría del mal fario. Es la teoría de Fernando Marcos (“¡¿Por qué nos tiene que pasar esto, por qué siempre a nosotros?!”). La mala suerte nos persigue y no podemos escapar de ella. Por eso la selección está como está, por eso el país está como está. La historia patria confirma ese mal fario que se refleja en todo.

–La teoría del árbitro acalorado. El árbitro portugués marcó el penal para evitarse los treinta minutos de los tiempos extras bajo el sol inclemente, el calor insoportable y la humedad asfixiante de la ciudad de Fortaleza. “¡Que se jodan! Yo quiero una chela helada en la sombrita y con aire acondicionado”, debe haber pensado el nazareno a la hora de pitar la pena máxima contra México.

  Esas son mis cinco teorías. Si no comparte alguna de ellas conmigo, entonces al menos repita el nuevo mantra mexicano: “¡No era penal!”.

PD: Loor a la genial chavita que hizo lo mejor del Mundial: componer la canción “Pinches holandeses”. Una gloria.

(Publicado hoy en mi columna "Cámara húngara" de Milenio Diario).

viernes, 4 de julio de 2014

Corte de cabello

Ya tenía algunos meses (¿dos, tres, cuatro?) sin cortarme el cabello y ayer finalmente me decidí y fui en la tarde a la "estética unisex" a la que acudo desde que me mudé por estos lares. ¿Es lo único que hice este jueves? No, en realidad también hice una adquisición que me tiene como niño con juguete nuevo. Quizás otro día cuente de qué se trata. Por lo pronto, estoy muy divertido y con el cabello menos largo.
  Ya hoy viernes, fui a Milenio, para grabar una entrevista que me hizo Roberto López en su programa Ajuste de notas de Milenio TV que se trasmitirá este fin de semana.

jueves, 3 de julio de 2014

Bobby Womack, un hombre con soul

Fue un hombre muy cercano a leyendas como Wilson Pickett, Sam Cooke, Sly Stone e incluso Jimi Hendrix. Compositor, cantante, guitarrista y productor, Bobby Dwayne Womack (Cleveland, marzo 4 de 1944) perteneció a la gran generación que surgió artísticamente durante los años sesenta del siglo pasado y aunque durante largos años permaneció en una posición más bien discreta, sus logros poco a poco lo fueron llevando al estrellato, hasta ser plenamente reconocido en toda su valía ya en esta centuria.
  Aunque comenzó a trabajar en la música desde finales de los cincuenta, fue en 1964 que logró su primer golpe, cuando los Rolling Stones grabaron su composición “It’s All Over Now”, lo que les significó su primer No. 1 en las listas de popularidad británicas y a Womack su primer reconocimiento como autor, aparte del buen dinero que se llevó con las regalías generadas por el tema.
  Antes de eso, Bobby había formado con sus hermanos el grupo de gospel The Womack Brothers, gracias al cual conoció a Sam Cooke, quien los convenció de mudarse a Los Ángeles, abordar el rhythm and blues y cambiar de nombre. Fue así como nacieron The Valentinos. Aunque en 1962 lograron una buena aceptación con la melodía “Lookin’ for a Love” (escrita por el propio Bobby), lo que les valió acompañar a James Brown en una gira, no fue sino dos años más tarde que dieron el gran paso, cuando grabaron “It’s All Over Now”, la cual, como decíamos atrás, fue tomada por los Rolling Stones para hacer el cover que la volvería célebre.
  Por desgracia, en diciembre de ese mismo año sobrevino la muerte de Sam Cooke, el mentor de Womack, y los Valentinos quedaron a la deriva. Bobby estaba tan deprimido como la viuda de Cooke, Barbara Campbell, y tanto se consolaron juntos que terminaron por enamorarse y casarse. Muchos acusaron al músico de oportunista y de querer apropiarse del legado de Cooke, empezando por su esposa. Fue una época de rechazo general para él. Aunque siguió componiendo y tocando con el grupo, la comunidad soulera lo rechazaba y tuvo que conformarse con entrar como guitarrista en la orquesta de Ray Charles, al menos mientras amainaba la tormenta. Luego se mudó a Memphis y se convirtió en músico de sesión, actividad con la cual participó en discos de Aretha Franklin, Joe Tex y King Curtis. Pero la suerte volvió a sonreírle cuando Wilson Pickett descubrió sus habilidades como compositor y le pidió algunas canciones para incluirlas en su repertorio. “I’m in Love” y “I’m a Midnight Mover” estaban entre esas piezas de fino R&B.
  En 1968, decidió retornar a los escenarios, ahora como solista, y aunque su tema “What Is This?” resultó más o menos exitoso, no lo fue tanto como el precioso “Trust Me”, incluido por Janis Joplin en su grandioso album Pearl de 1971. Pero ese mismo año, Womack fue firmado por la disquera United Artists y actuó como guitarrista de Sly Stone en su clásico plato There’s a Riot Going On, con lo que descubrió las posibilidades de la música funk, misma que empleó en su estupendo disco debut, Communication, de aquel mismo año 71, en el que venía incluido su primer gran éxito popular como artista en solitario, esa preciosidad que es “That’s the Way I Feel About ‘Cha”.
  Vendrían muchos álbumes en adelante, entre los que destacan Understanding (1972), The Facts of Life (1973), The Poet (1981), Last Soul Man (1987), Resurrection (1994, grabado para el sello de Ron Wood y con músicos invitados como el propio Wood, Keith Richards, Stevie Wonder y Rod Stewart) y Back to My Roots (1999). Se dice que preparaba un disco que aparecería este año y que llevaría el paradójico (y sin duda triste) título de The Best Is Yet to Come (Lo mejor aún está por venir).
  En 2012 grabó un trabajo excepcional, The Bravest Man in the World (XL Recordings), un larga duración producido por Damon Albarn (con quien Bobby colaboró en 2010, en el Plastic Beach de Gorillas) y que presenta una faceta distinta de Womack, ya que si bien la música soul está presente, los arreglos y la grabación llevan el sello experimental del líder de Blur, lo que se traduce en un sonido ciertamente peculiar. Austero y casi podríamos decir que modesto, el álbum hace lucir la voz impecable y el hondo sentimiento del cantante, quien por ese entonces tenía sesenta y ocho años y acababa de superar un problema de cáncer en el colon.
  Bobby Womack falleció mientras dormía, el pasado 27 de junio. Las causas de su muerte no se han dado a conocer todavía, pero todo indica que se fue en paz y sin sufrimientos. Que así haya sido.

(Publicado hoy en la sección "El ángel exterminador" de Milenio Diario).

miércoles, 2 de julio de 2014

O sea...

"América para los americanos" claman quienes desean que la Copa del Mundo se quede en este continente. La verdad es que nunca me he creído eso de la unidad iberoamericana, cuando en la vida real uno ve el odio que hay entre argentinos y brasileños o entre peruanos y chilenos o cómo a los mexicanos nos aborrecen en Centroamérica o de los rencores entre la gente de Uruguay y la gente de Argentina o de cómo los colombianos recelan de los venezolanos y los salvadoreños de los hondureños. ¿Unidad iberoamericana? Ese es un mito. Por ello -y lo digo estrictamente desde un punto de vista futbolero-, una vez que México y Francia han quedado eliminados, me da igual quien salga campeón.

martes, 1 de julio de 2014

Jack White ataca de nuevo

Si con su primera incursión como solista, el extraordinario Blunderbuss de 2012, Jack White nos entregó una obra a la altura de lo mejor que hizo con The White Stripes, The Raconteurs o The Dead Weather, su segundo álbum en solitario, el esplendoroso y a la vez tétrico Lazaretto (Columbia/Sony/Third Man Records, 2014), no se queda atrás.
  White es un hombre sabio. De eso no me queda la menor duda. Pocos como él han sabido amalgamar a la llamada música de raíces de los Estados Unidos (el blues, el country, el folk, etcétera) para darle un toque novedoso y perfectamente actual. El amor y el respeto que este artista (en el mejor sentido del término) profesa por esos géneros no puedo ser puesto en duda (su disquera Third Man se especializa, entre otras cosas, en la reedición en vinil de antiquísimos álbumes de oscuros blueseros y ha producido trabajos discográficos de glorias de la música campirana como Loreta Lynn) y es en ellos que se basa para crear sus propias composiciones y vaciarlas en el mencionado par de platos solistas.
  Lazaretto es una obra impecable. Una colección de once canciones magníficas con las que lleva más allá esa extraña mezcla de dureza y dulzura, de acidez y ternura, de fuerza y suavidad que había mostrado en Blunderbuss. Esto queda muy bien ejemplificado con el tema abridor del disco, el genial “Three Women”. Más allá de la irónica letra, es en la asombrosa construcción musical, en la intrincada estructura de la pieza, que descubrimos el talento del músico para edificar una maravilla de escasos cuatro minutos, en los cuales nos muestra todos y cada uno de sus recursos actuales como autor, arreglista y ejecutante.
  Lo mismo puede decirse de otros cortes, como el homónimo “Lazaretto”, el precioso “Alone in My Home”, el provocativo “Just One Drink”, el apacible “Entitlement”, el instrumental “High Ball Stepper”, el melancólico y final “Want and Able” o el solemne y poderoso “Would You Fight for My Love?”.
  Jack White sigue imparable y en plenitud de forma creativa. Su fantástico Lazaretto es la mejor prueba de ello.

(Publicado hoy en mi columna "Gajes del orificio" de la sección ¡hey! de Milenio Diario).

lunes, 30 de junio de 2014

House of Cards

Hace unos días terminé de ver en Netflix las dos temporadas de esta serie impactante, durísima, espléndida, extraordinaria.
  House of Cards es la mejor lección sobre la política real que puede concebirse. Es algo así como el equivalente televisivo de El Príncipe de Maquiavelo. Protagonizada por un grandioso Kevin Spacey, narra las aventuras (porque eso son) de un político de altos vuelos en los Estados Unidos actuales. Centrada en la ciudad de Washington DC, la emisión nos va dando cuenta de la manera como un diputado voraz, implacable, ególatra, ambicioso y lleno de instinto, inteligencia y astucia va ascendiendo en la escala del poder hasta alcanzar su máximo anhelo. Para lograrlo, no le importará pasar por encima de quien sea y para ello no tendrá el menor escrúpulo a la hora de cometer toda clase de delitos, incluido el asesinato.
  Con un guión impecable y una trama perfecta aunque intrincada, House of Cards nos revela la personalidad de un político que es todos los políticos del planeta. Aquí las lealtades no valen si no son con uno mismo y sus propósitos. Incluso con su esposa Claire (una asombrosa Robin Wright), Frank Underwood (Spacey) desarrolla una relación de amor-odio y de fidelidad-infidelidad, pero con constantes complicidades que los hacen inseparables a pesar de los pesares.
  Las dos temporadas son espectaculares y uno termina sin aliento. Con un nivel de calidad que la iguala a obras supremas como Breaking Bad o True Detective, esta serie, en cuya producción está nada menos que David Fincher, es un imprescindible para todo aquel que guste de la televisión del más alto nivel. Impresionante en verdad.

domingo, 29 de junio de 2014

Ni modo

Nunca estuvimos tan cerca, pero el mal fario, los errores del árbitro, la falta de concentración, los cambios equivocados, las transas de los contrarios o lo que ustedes manden nos han impedido de nuevo alcanzar el quinto partido en un Mundial celebrado fuera de México. La selección jugo muy bien a lo largo de más ochenta minutos, maniató a los holandeses, aguantó mejor que ellos el sofocante clima brasileño, pero a la hora de la hora, los europeos lograron anotar dos goles y nos eliminaron.
  Que si Argen Robben se tiró un clavado en el área y el referí se lo compró, puede ser. De hecho, pienso que no fue penalty. Pero también creo que el "Piojo" Herrera se equivocó al sacar a Giovanni y meter a Aquino, en lugar de reforzar la media con Marco Fabián o el "Gulit" Peña para tratar de controlar el partido. En lugar de eso, le cedió la posesión del balón a los europeos y el equipo se echó para atrás de la manera más temeraria y suicida. Para colmo nuestro, Van Gaal le dio una cátedra a Herrara al meter a Huntelaar por Van Persie. El gigantón centro delantero fue el que le bajó un tiro de esquina a un solitario Sneijder que aprovechó para lanzar un trallazo imparable y empatar y fue también quién ejecutó la pena máxima con potencia inaudita, justo en el último minuto de compensación (¿así o más dramático y traumático?).
  Hubo una rápida imagen que al parecer sólo yo noté: cuando Layún cedió el corner que nos sentenciaría, la cámara le hizo un breve close-up y el lateral resopló con una cara de angustia infinita que parecía presagiar la fatalidad que estaba a punto de acontecer.
  Duele y da coraje la forma como se perdió, pero pues ahora sí que ya ni modo.

sábado, 28 de junio de 2014

Una “Puri” y dos con sal

Una “Puri”: En mi columna anterior, escribí acerca de los moralistas conservadores y neoconservadores que hoy padecemos, pero me faltó incluir otra categoría: la de los doblemoralistas, aquellos que predican el buen comportamiento y se presentan a sí mismos como puros e intachables, pero que en los hechos actúan muchas veces de manera retorcida y contraria a lo que proclaman.
  Entre los políticos de cualquier signo abunda esa clase de personajes, pero es en quienes se autodefinen como de izquierda en los que esto suele aflorar de manera tan habitual como contradictoria. Contradictoria porque se supone que, dado su discurso, en la izquierda debería existir una mayor honestidad, una mayor pulcritud. No obstante, resulta muy frecuente que los polacos de gauche nos salgan con sorpresitas en las cuales su honradez política queda en entredicho.
  El ejemplo más fresco (en todos los sentidos del término) lo tenemos en el affaire Purificación Carpinteyro. La diputada, quien trabajaba a nombre del PRD en la reglamentación de la nueva Ley Federal de Radiodifusión y Telecomunicaciones, fue descubierta por una llamada telefónica en la que le proponía a un amigo un negocio, justo al amparo de esa ley. “Nos vamos a sacar la lotería” decía, palabras más, palabras menos, la guapa señora.
  Uno habría esperado dos reacciones de la diputada: que negara la autenticidad de la grabación y alegara que se trata de un montaje o que la aceptara y presentara su inmediata renuncia como legisladora, con todas sus consecuencias. Pues he aquí que sí lo aceptó, pero se negó a renunciar e incluso justificó lo del negocio… ¡porque necesitaba asegurar su futuro económico una vez que se le terminara la chamba!
  ¿En el PRD qué han dicho? Nada. ¿Por qué? Quién sabe. ¿Doble moral? Responda usted, estimado lector.
  Dos con sal: Mientras tanto, en Brasil, los personajes del momento son “El Piojo” Herrera y el uruguayo Luis Suárez. El primero por buenas razones (sus festejos ya son famosos internacionalmente) y el otro por todo lo contrario (sus mordidas son un caso para el psiquiátrico). Cosas del Mundial.

(Publicado hoy en mi columna "Cámara húngara" de Milenio Diario)

viernes, 27 de junio de 2014

Alucarda

Recuerdo a Juan López Moctezuma como conductor de televisión en los años sesenta y setenta. También lo recuerdo por sus programas de jazz en Radio Universidad. Como realizador cinematográfico no lo recuerdo, dado que no había visto una sola de sus películas. Hasta hoy en la noche, en que gracias a MUBI pude ver su famosa cinta de terror Alucarda, la hija de las tinieblas (1978).
  No puedo decir que me gustó o que es una gran película. Más bien me parece una curiosidad por momentos bastante camp y que refleja a plenitud esa época, los años setenteros, del cine nacional.
  La versión de MUBI está hablada en inglés (existe la versión en español que es la que se proyectó aquí en su momento) y con las voces de los actores mexicanos que participaron en ella (Tina Romero, Claudio Brook, David Silva, Tina French, etcétera). Es el clásico doblaje en estudio, en una época en que no existía en México el sonido directo, y eso hace más artificioso este filme que es como una mezcla de Jodorowsky (López Moctezuma trabajo mucho con el chileno) con las películas del Santo. Llena de sangre artificial (es una cinta gore), sexo explícito (desnudos, orgías, etcétera), diabolismo, vampirismo y crítica rabiosa a la Iglesia y a los prejuicios de la religión católica (la historia se desarrolla en un convento donde las monjas dan asilo a jovencitas), Alucarda se deja ver a pesar de todo.
  Tina Romero estaba en su mejor momento y se ve muy guapa, aunque se sobreactúa a cada momento y eso hace que el humorismo involuntario aparezca a ratos.
  No la volvería a ver, pero al menos ya sé de que trata esta célebre obra de nuestra cinematografía de terror.

jueves, 26 de junio de 2014

Listos los octavos (y sobre el caso Luis Suárez)

Brasil-Chile, Colombia-Uruguay, Holanda-México, Costa Rica-Grecia, Argentina-Suiza, Francia-Nigeria, Alemania -Argelia y Bélgica-Estados Unidos. Así quedaron conformados los octavos de final del Mundial de 2014, con los dieciséis equipos calificados. Se fueron ya (vaya sorpresa en varios casos) España, Italia, Croacia, Inglaterra, Portugal, Rusia, Corea del Sur, Australia, Camerún, Ghana, Costa de Marfil, Bosnia-Herzegovina, Irán, Japón, Ecuador y Honduras.
  Algunos de los partidos están muy parejos y otros apuntan a claros ganadores, pero en este campeonato tan lleno de sorpresas nada se puede predecir, salvo que todo apunta a que serán en su mayoría unos juegazos.
  La nota del torneo la sigue dando Luis Suárez, el gran centro delantero de la selección uruguaya, quien volvió a las andadas y antier le propinó tremenda mordida en el hombro al defensa italiano Giorgio Chiellini (no deja de ser curioso que ya había mordido hace tiempo a Branislav Ivanovic del Chelsea, lo que le costó diez partidos de suspensión por parte de la Premier League inglesa: al parecer le gusta clavar los dientes en las camisetas azules). La FIFA lo castigó quizá demasiado fuerte: nueve partidos fuera y cuatro meses sin poder efectuar una sola actividad relacionada con el futbol profesional.
  En Uruguay (el país) hay una enorme indignación. Pobre tipo, pero sí está bastante loco.

miércoles, 25 de junio de 2014

Messi (made in Barcelona)

Argentina ganó sus tres primeros partidos (hoy batió tres a dos a Nigeria), pero como equipo a nadie convence. Sólo Messi se salva y la prueba es que de los cinco goles que lleva la llamada albiceleste, cuatro han sido del gran Lionel. El barcelonista se ha echado a las espaldas a su seleccionado (algo semejante a lo que está haciendo Neymar -otro culé- con el suyo).
  Los dos goles de hoy fueron una maravilla y de no ser por "El Enano" (como "cariñosamente" lo llaman sus compatriotas), quién sabe cómo le estaría yendo a los argentinos. Ahora les toca contra Suiza en octavos de final y si nada raro pasa deben ganar y pasar a cuartos.