lunes, 14 de abril de 2014

Como un pez en una pecera

Con eso del dolor de espalda y casi no poder salir, me he visto varias películas y capítulos de mis series favoritas. Hoy le tocó el turno a esta película británica de 2009, dirigida por Andrea Arnold. Fish Tank es un filme que hace honor al cine realista y social inglés, como el de Ken Loach, pero enfocado a la problemática juvenil, en este caso el de una adolescente de quince años -Katie, interpretada por la estupenda Mia Williams-, quien vive en la periferia de Essex, al lado de su madre cuarentona pero aún guapa y sexualona, y su hermanita de once años. La disfuncional familia se lleva de la patada y todo se complica con la aparición de un galán de la mamá (Connor, nada menos que el gran Michael Fassbender), quien empieza a tratar muy bien a Katie (la cual está obsesionada con ser bailarina de hip-hop) y con ello no sólo se la gana, sino que hace que (¿voluntaria, involuntariamente?) la chica se vaya enamorando de él. Esto, irá desencadenando una serie de situaciones que no prometen algo bueno y así es. Al final, todo servirá para que la muchacha decida hacer cambios radicales en su vida. La última escena está llena de emoción contenida, en un hermoso ejemplo de lo que es no caer en la cursilería con la que de seguro habría terminado una cinta hollywoodense.

domingo, 13 de abril de 2014

Déjame entrar

Peliculón de origen sueco, una maravilla en su combinación de amor y terror, de ternura y misterio, de amistad y violencia, de solidaridad y venganza. Déjame entrar es una cinta de culto y hoy me tocó verla por fin, gracias a Mubi, y no quedé decepcionado sino todo lo contrario. Dirigida por Tomas Alfredson en 2008, narra la historia de Oskar, un chavito solitario de doce años que habita en las afueras de Estocolmo y que es víctima de bullying por parte de cuatro compañeros de escuela, liderados por un patancito de quien Oskar sueña vengarse algún día, pero su timidez y su inseguridad no se lo permiten.
  Todo cambia cuando a su edificio se muda una niña muy bella y extraña (Eli), a la que el frío escandinavo no hace mella y quien se hace amiga de Oskarín. Lo que éste no sabe (aunque lo sabrá más adelante) es que la chavita es vampiro y que sólo puede alimentarse de sangre, para lo cual es alimentada por su padre, quien asesina gente en las noches para -literalmente- exprimirle el rojo y espeso líquido y llevárselo a su hija.
  Lo de "déjame entrar" se debe a que un vampiro no puede ingresar a una casa si no es invitado por quien vive en ella, hecho que se ve en una escena a mitad del filme.
  No narraré la trama, sería injusto si no la han visto, pero la misma se vuelve cada vez más interesante e intensa, suceden muchas cosas en medio de aquellos parajes desolados y llenos de nieve, hasta que sucede un desenlace impactante. La escena final es de esas que se quedan en la mente por siempre. Terriblemente sangrienta, pero con una extraña dosis de humor negro que termina por aliviarnos.

sábado, 12 de abril de 2014

Prohibido prohibir

Leo lo que escribe Carlos Marín en su columna “El asalto a la razón” de Milenio Diario, acerca del nuevo reglamento que busca coartar aún más los espacios para los fumadores. Leo lo que escribe René Franco en su columna “Muy franco” de la sección ¡hey! de nuestro mismo periódico, acerca de la ley que quieren promulgar para prohibir que los circos tengan animales en su elenco.
  En el primer caso, es un asambleísta del PAN el que busca combatir con denodado afán al humo del tabaco. En el segundo, es un asambleísta del Partido Verde el que propone que los espectáculos circenses dejen de emplear animales en sus actos y que sean enviados a “santuarios”, lo cual suena muy bonito y políticamente muy correcto, con la salvedad de que dichos santuarios no existen y lo más probable es que las pobres criaturas terminen arraigadas en tristes corrales o vaya usted a saber dónde (¿quizás en la casa del Niño Verde?).
  Pero dentro de esta nueva ola de prohibiciones, la que se lleva las palmas es la del Gobierno del DF, al que se le ocurrió prohibir el consumo de bebidas alcohólicas en algunas delegaciones, durante las festividades de Semana Santa. ¿Por qué sólo en algunas? Sabrá Dios. Porque si usted vive, digamos, en Iztapalapa y se le antoja un roncito, pues bastará conque se lance a Benito Juárez para hacerse de una o más botellucas. A menos que de aquí al jueves vayan a bardar las delegaciones o a poner retenes.
  ¿Por qué ese afán prohibitorio de autoridades y legisladores? ¿No hay otras cosas más importantes que atender como la seguridad, la salud, la pobreza, el transporte, etcétera?  Del PAN e incluso del Verde no me extraña, pero del PRD que se supone debería ser un partido libertario, francamente me resulta absurdo.
  “Prohibido prohibir”, clamaban los estudiantes franceses en 1968. Bien harían don Miguel Ángel Mancera y los suyos en seguir haciendo de la nuestra una ciudad de libertades, como hasta hace poco se supone que era. No vaya a ser que de prohibir el alcohol pasen a prohibir el aborto, los matrimonios entre personas del mismo sexo y lo que se les vaya ocurriendo. ¡Aguas!

(Publicado hoy en mi columna "Cámara húngara" de Milenio Diario)

viernes, 11 de abril de 2014

Orphan Black

Terminé de ver por Netflix la primera temporada de esta estupenda serie canadiense de ficción científica, producida por BBC America. La historia de Sarah Manning, una mujer huérfana de veintinueve años, emigrada a Toronto desde su natal Londres y que se dedica a traficar drogas y a vivir con su hermano de orfanato, Félix, un homosexual cínico y francamente divertido. Sarah es madre soltera y está relacionada sentimentalmente con un traficante menor bastante patán. Así es su vida hasta el día en que presencia el suicidio en el Metro de una mujer idéntica a ella. A pesar de su asombro, Sarah se roba el bolso de la mujer y se roba algo más: su identidad.
  De aquí parte una narración que llevará a Manning a meterse en un complicado laberinto en el cual empiezan a surgir otras jóvenes de su edad, físicamente idénticas a ella, y que la hará descubrir poco a poco el complicado plan clandestino del que ella es parte sin saberlo y que tiene que ver con científicos demenciales, sociedades secretas, crímenes, asesinos, autoridades policiales, gente con doble identidad, etcétera.
  La serie es emocionante e intrigante y su interés es mayor conforme transcurre cada uno de los diez capítulos de esta primera temporada (en estos días se estrenará la segunda). Destaca la increíble actuación de Tatiana Maslany como Sarah... y todas sus hermanas, cada una tan diferente en sus actividades y vidas cotidianas (una es ama de casa, la otra una científica lesbiana, la otra una loca asesina, etcétera). Pero también hay que resaltar a Felix (interpretado por Jordan Gavaris), quien le da un tono irónico y en momentos hasta humorístico al drama que es en sí Orphan Black.
  Una serie sensacional y que se puede ver completita en Netflix. Vale mucho la pena.

jueves, 10 de abril de 2014

Naufrago en la luna

Muy divertida comedia romántica a la coreana. Dirigida por Lee Hae-Jun en 2009, Naufrago en la luna narra la historia de un ejecutivo sudcoreano, quien ahogado por las deudas y acosado por los cobradores, decide suicidarse y lanzarse desde un puente a las aguas del río que recorre la ciudad donde vive. Pero lejos de matarse, las aguas lo depositan en la playa de una isla diminuta, justo frente a la ciudad. A pesar de la cercanía, le es imposible regresar, ya que no sabe nadar y no hay otra manera de hacerlo. Entonces empieza una nueva existencia, como una especie de Robinson Crusoe post moderno, y con los desechos de basura que han llegado al islote va sobreviviendo y construyendo una vida.
  Mientras tanto, una adolescente que ha decidido vivir encerrada en su cuarto y no salir del mismo (fenómeno conocido como hikimori que hoy es frecuente en países como Japón y la propia Corea del Sur) y quien tiene como afición tomar fotos de la luna desde su ventana, descubre accidentalmente, con el zoom de su cámara, al náufrago y lo toma por un extraterrestre con quien se las ingenia para ir entrando en contacto.
  La historia es disparatada, ciertamente, pero posee su propia lógica y es contada de manera deliciosa por el director. Las actuaciones son muy buenas y el desarrollo de la trama y el final son igualmente simpáticos.
  La vi por Mubi pero ya la quitaron. Si tienen oportunidad de verla, no lo duden.

miércoles, 9 de abril de 2014

Leve mejoría

En la tarde tuve cita con el doctor Juárez, quien me encontró algunas mejorías (me dijo que desapareció una contractura que tenía). Los análisis que me pidió salieron muy bien. Me puso unos ejercicios y me cambió los medicamentos. La verdad es que si veo cómo estaba hace una semana que lo visité por primera vez comparado con cómo estoy este día, si voy mejor. Sin embargo, aún me falta para alcanzar la recuperación de mi adolorida espalda y con ello el final del arco iris, pero ahí la llevo. Me citó para dentro de dos semanas.
  Ya en la noche vino mi amiga Erika y la pasamos muy bien.

martes, 8 de abril de 2014

Chavitos rocanroleros

The Strypes, desde Irlanda con furor.
Hay quienes piensan que las nuevas generaciones y sobre todo las más jóvenes están condenadas a adoptar los gustos que les imponen las grandes corporaciones y esto incluye desde la alimentación y la forma de vestir hasta el modo de entretenerse y de escuchar música. Hay mucho de cierto en esto, aunque no se trata de algo nuevo: generaciones anteriores han sufrido lo mismo. Pero sí, quienes en este momento tienen entre trece y veintitantos años se muestran muy proclives a ser manipulados y enajenados, a consumir lo que se les dicta desde las oficinas de las grandes empresas del espectáculo.
  ¿Cómo se refleja esto en los jóvenes mexicanos, en especial los que se hacen llamar roqueros? Las dos más recientes ediciones del festival Vive Latino  demuestran ese manipulación y esa enajenación, por la forma tan pasiva y hasta gustosa como el público joven y no tan joven recibió a expresiones tan alejadas del rock como la cumbia y la música norteña (muy respetables como géneros, eso sí). Las triunfales actuaciones de Los Ángeles Azules, Calle 13, Pablito Mix y Los Tigres del Norte hacen pensar que, como diría Hamlet,  algo está podrido en Dinamarca.
  Por fortuna, hay jóvenes en el mundo –y quiero pensar que en México también– que gustan del rock más esencial y no lo dejan morir, aunque para algunos hoy eso resulte “anticuado”. Un gran ejemplo de ello es el grupo irlandés The Strypes, conformado por cuatro adolescentes cuyas edades fluctúan entre los dieciséis y los diecisiete años y cuyo estilo hace recordar de inmediato lo mismo a Dr. Feelgood y The Sex Pistols que a Chuck Berry, The Sonics y los mismísimos Yardbirds.
  Originarios de The Cavan, Irlanda,  Ross Farrely (voz y armónica), Josh McClorey (guitarra extraordinaire), Evan Walsh (batería) y Pete Ohanton (bajo)  hacen un rock directo, enérgico, entusiasta y de muy alta calidad y tienen entre sus fans confesos a músicos como Jeff Beck, Roger Daltrey, Elton John, Noel Gallagher y Dave Grohl, quienes no han dudado en darles la bendición.
  Su disco debut Snapshot (Virgin EMI, 2013) es una maravilla absolutamente rocanrolera, con todo el espíritu del género. No se lo pierda usted.

(Publicado hoy en mi columna "Gajes del orificio", en la sección ¡hey! de Milenio Diario)

lunes, 7 de abril de 2014

Angela y los finales

No me gustó el final, pero eso no es nuevo: ya no recuerdo cuántos años llevo leyendo novelas que buenas, entretenidas, escalofriantes, arrebatadoras o el calificativo que le vaya bien a cada una, por angas o por mangas se me caen de las manos en la última línea (hojas antes, cuando noto que el montón a la derecha es ya un delgado bocadillo para los ojos ávidos, comienzo a sudar y temo, siempre temo lo peor).
  Y sí pues, una vez más, luego de haber leído de un tirón las 239 páginas, no me gustó el final. Tal vez lo que pasa es que no hay final que me satisfaga, que quisiera seguir y seguir como en aquellas añoradas noches cuando amantes nos sorprendían el sol y el gallo en amoroso concierto.
  Hay en esta novela miscelánea formada por capítulos, incisos, apartados y anexos un ejercicio propuesto por el personaje en el inciso uno del noveno capítulo: se trata de, con su particular óptica compartible o no ("pasatiempo para letrados") copiar las líneas introductorias de narraciones que son y han sido clave en la literatura contemporánea. Transcritos los fragmentos, se deja espacio al lector para que adivine de quién es cuál. Ahí están el Ulises de Joyce lo mismo que De perfil de Agustín, Crimen y castigo de Dostoievsky, En busca del tiempo perdido de Proust o libros, entre otros, de Salinger, Miller, Flaubert y Vargas Llosa. Invirtamos el juego: escribamos las líneas finales de los textos sugeridos.
  ¿Cuántos sobreviven? ¿Alguien recuerda ahora mismo que fue Philip Roth quien terminó su Lamento de Portnoy con la frase "Bueno (dijo el doctor), ahora quizá podamos empezar. ¿Sí?" ¿Con qué frases terminan Trópico de Cáncer, Lord Jim y El amante de Lady Chatterley? ¿Alguno de los recordadores recuperará próximamente la frase "Ella sonrió esplendorosa y de su boca surgió un nombre dulce, límpido, la palabra más hermosa que Humberto Gazca había oído en su vida. -Angela?"... ¿Hurgan los memoriosos por estos territorios? ¿Qué hay entre esta última frase y la primera del libro: "Ya hice la cita. Nos esperan pasado mañana, a las cinco de la tarde?"... Sin duda hay una novela, una primera novela fresca, divertida, antisolemne, anticonvencional, agradeciblemente no azotada y gozosamente disfrutable. (¿Ya adivinaste cuál es y de quién?... El nombre de la editorial mexicana -suena a bufete de abogados que van a comerse un bife con la lap-top al lado- es Sansores y Aljure y en estos días cumple un año de haberse editado con un innecesario subtítulo: "novela pasional de crímenes, sangre y acciones desbordadas"). Escrita con buena mala leche ¿de qué va?
  Cuarentón escribidor amante del rock (¿dónde las mojoneras de la ficción, dónde la autobiografía?) y divorciado tanto de su mujer como del mexicano rockero entorno que le da para mal vivir, halla en esa fotógrafa colega veinteañera rockera motivos para abandonar, con nuevas sístoles y diástoles, la supervivencia: dos generaciones mexicanas (los que crecieron con el canal 5 y los hijos de MTV, los que no vivieron el 68 por estar en recreo y los que se preparaban a festejar -antes del reventón del nuevo milenio- las tres décadas porque sí, ¿por qué no? unidas por sus desencuentros y lo que de ahí deviene). Todo entre actos por Chiapas y tocadas de Pink Floyd, apariciones del diablo, tres muertes y conciertos de grupos que son así aunque con otro nombre (Bofia, La Móndriga Crisis, Los Gañanes, Agua de Horchata, La Cholita, La traición de Rita Hayworth). Estamos ante un autor inteligente que antes que complicarse la existencia deja fluir la trama, resolviendo con facilidad cualquier pequeño obstáculo y estamos ante una novela costumbrista de fines de siglo en México (por cierto un personaje secundario posee, del otro siglo, un libro autografiado de José Tomás Cuéllar y en esta ocasión Monsiváis no es Santa Claus). Asistimos como lectores a mínimas ceremonias de homenaje -diríase saludos, guiños casi todos conscientes- del autor en su particular panteón: Humberto (¿cómo se llamaba el papá del chamaco en De perfil?, ¿cómo aquel sufriente obsesionado de Lolita, novela no incluida de entrada en el ejercicio mnemotécnico y que aquí los correctores dejaron ir con c) se mueve en un universo de seres reales e imaginarios que el lector visita para, entre otras cosas, divertirse reconociendo quién es quién. Aquí hay un homenaje necesario y mamonsón a Frank Zappa, allá la aparición de aquella Queta Johnson que Angélica María le dio a José Agustín, acá está el poeta rubio amante de Jefferson Airplane y cronista puntual de los hechos y deshechos del EZLN y sus enemigos, aquí una lista larga de amantes del séptimo arte y la mención del niño que obligado fue a aplaudir a los Pumas en su infancia. Aquí, allá y acá casi siempre con mesura y sin visitar los lugares comunes que muchos de los autores nativos salidos del periodismo rockero retratan cuando les da la vena de novelista (lo cual es de agradecer sombrero en mano). Insisto: ¿ya sabes cuál es? ¿Ya la leíste? ¿Te gustó el final?... Se llama Matar por Angela y es de Hugo García Michel. "Cuando salgas nada más jala la puerta"...

(Reseña -que agradeceré siempre- de Alain Derbez sobre mi novela Matar por Ángela, publicada en "El ángel" de Reforma, el 11 de noviembre de 1998).

domingo, 6 de abril de 2014

Las memorias de Blas Pavón

Es la segunda vez que lo leo y me dieron ganas de hacerlo de nueva cuenta luego de leer Siglo de Caudillos de Enrique Krauze, ya que ambos volúmenes abordan el mismo tema, el siglo XIX mexicano, desde diferentes perspectivas y con distinto método. Mientras el libro de Krauze es estrictamente un libro de historia, Las memorias de Blas Pavón de José Fuentes Mares (Océano, 1985) está escrito desde la perspectiva de un supuesto testigo de los hechos (el propio Blas Pavón), quien en su larga vida habría visto el transcurrir de nuestro país desde los últimos virreyes novohispanos hasta los primeros años del porfiriato, aún dentro de la mencionada centuria. Es decir, de 1790 a 1877.
  La narración es una delicia y podríamos decir que es casi una novela, aunque el libro se centra más en los acontecimientos políticos y sociales de aquel siglo -la guerra de independencia, la consumación de la misma, el breve "imperio" de Iturbide, la época santannista, la guerra de Reforma, la tragicomedia de Máximiliano, el triunfo de Juárez, la llegada al poder de Díaz, etcétera- que en la vida del Pavón, de quien nos enteramos de muy pocas cosas.
  Fuentes Mares (1918-1986) fue un historiador erudito de una gran amenidad y con una gracia sin igual en el lenguaje. De él he leído cerca de una decena de libros y quiero leer otros más (como el de Poinsett, que aún no he abordado).
  A quienes les interese el tema, recomiendo con entusiasmo esta obra. Se divertirán, aprenderán, reflexionarán y conocerán más acerca de ese siglo XIX mexicano tan fascinante.

sábado, 5 de abril de 2014

El harem del Cuauh

El tipo es impresentable. Lo ha sido desde hace muchos años (aunque las siempre histéricas redes sociales apenas lo hayan descubierto). La fama que arrastra por sus desmanes no le ayuda ni tantito. Es un sujeto que se había eternizado en su puesto y parecía que nada lo movería de ahí. Hasta su facha va en contra suya. Es como un Jabba the Hutt Región 4. Por eso, la trampa que le puso la gente de Carmen Aristegui funcionó tan bien.
  Aun cuando afirmar que el hombre manejaba una red de prostitución suena un tanto desproporcionado, lo que hacía, a decir del reportaje hoy tan conocido, es una absoluta infamia, algo que no se debe pasar por alto sin castigo. Esa clase de abusos no pueden ser permitidos y mucho menos desde una posición de poder. Él se defiende y dice que hasta le pidieron dinero para detener la campaña en su contra. Vaya uno a saber si eso es verdad.
  Pero yo trataría de ver el asunto un poco más allá del mero hecho de nota roja y desde una perspectiva más política. Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, como dije arriba, llevaba largo tiempo como líder del PRI capitalino y su etiqueta de reventador y manejador de grupos de choque tiene ya buen rato, sin que alguien pudiese ponerle un alto. Era una especie de líder charro, un representante de lo peor y más rancio de su partido.
  Por eso su renuncia le cae como anillo al dedo al propio PRI, el cual ni por asomo ha salido en su defensa. El escándalo por presuntos abusos laborales y sexuales ha puesto en predicamento a Gutiérrez y ha terminado de facto con su temible liderazgo. Es una piedra en el zapato que se quita el PRI actual, en su idea de mostrarse con un look distinto, modernizador, reluciente, mientras el Cuauh representa todo lo contrario.
  Desconozco los motivos de Aristegui para lanzarse contra el líder incómodo (a Carmen sólo le faltó gritar: “¡que pase el desgraciado! ”), pero –paradojas de la vida–, la periodista le ha hecho un enorme favor al Partido Revolucionario Institucional.
  Si esa era o no su intención, sólo ella lo sabe. Cosas de la vida… y de la polaca más oscura.

(Publicado hoy en mi columna "Cámara húngara" de Milenio Diario)

viernes, 4 de abril de 2014

Un poema de mi mamá

Yo también fui niña
¿Que no lo crees
y lo dudas?

No tenía arrugas
ni canas, pero sí
muchas ganas
de correr, de jugar
y de saltar en las camas.

Como tú, así lo hacía,
a los árboles subía,
a las bardas me trepaba
y con temor me bajaba,
pensando que me caería.

Casa de muñecas tenía
y con ella feliz jugaba,
muy bien amueblada estaba,
de todo había,
no faltaba nada.

Los papás, los niños,
la mucama, el perro, el gatito.
Todo era tan bonito.

De las muñecas grandes
yo era la mamá.
Las vestía, las arrullaba
y las besaba,
haciéndome ilusiones
de que eran de verdad.

Como ahora que te beso a ti,
que es una realidad
que me hace tan feliz.

¿Me crees que niña sí fui,
después de pasarme un rato
haciéndote este relato
para que pienses en mí?

Rebeca Michel
Noviembre 11 de 1985.

(Desde hace mucho tiempo, mi mamá escribe poemas, en su mayor parte de corte religioso y, hay que decirlo, llenos de un candor y una ingenuidad casi naïves. He aquí uno que me pareció bastante lindo y que me mostró no hace mucho. Lo escribió hace casi treinta años).

jueves, 3 de abril de 2014

Corazón

Se llama Corazón y estudia periodismo. Nos conocimos apenas ayer, por una serie de extraordinarias y asombrosas coincidencias que se dieron en facebook, y hoy nos vimos en persona en un café de la colonia Nápoles. Agradable, muy simpática, inteligente, talentosa y aparte muy bella. Espero que sea una amistad que perdure y que podamos hacer honor a las coincidencias que nos condujeron a la mesa del café este jueves a las cinco de la tarde. Se llama, sí, Corazón.

miércoles, 2 de abril de 2014

Buenas y malas

Días contradictorios los que he estado viviendo estas recientes semanas, ya que todo camina muy bien, pero el dolor de espalda me impide disfrutarlo debidamente. Aunque va y viene, es muy molesto. Pero bueno, ayer fui a ver a un especialista y todo indica que es algo serio pero que no es grave y se puede curar con ejercicios y bajando de peso (proceso que ya empecé). Mi meta es bajar veinte kilos en seis meses y llegar a mi próximo cumpleaños con treinta kilos menos de lo que peso ahora.
  Con todo, hoy recibí una magnífica noticia que aún no puedo revelar, para que no se cebe, pero de la que pronto informaré. Como decía: días contradictorios.

martes, 1 de abril de 2014

Zarpazo al Vive Latino

Pues lo volvieron a hacer. Si hace un año los organizadores del Vive Latino convirtieron al festival en una fiesta cumbianchera, con la presentación estelar de Los Ángeles Azules, lejos de dar un paso atrás para dar dos adelante, este 2014 volvieron a las andadas y pusieron como acto principal no a Nine Inch Nails o a Arcade Fire –vaya, ni siquiera a Fito Paez o a la Maldita Vecindad–, sino nada menos que a los mayores exponentes de la canción norteña: los Tigres del Norte (quienes a decir de algunos presentes desafinaron de lo lindo y lograron que Andrés Calamaro hiciera el ridículo de su vida).
  Como si el espíritu de Raúl Velasco dominara al Foro Sol, el llamado Vive continúa su inefable curso para alejarse cada vez más del género que supuestamente le dio origen: el rock. De hecho, éste es confinado a las carpas “alternativas” (por no llamarles marginales), mientras que en los escenarios principales actúan agrupaciones que harían las delicias de los viejos televidentes que pasaban las horas en la contemplación rumiante de Siempre en domingo.
  Ya sea mediante el pop de Zoé, el reguetón castrista de Calle 13 o los corridos de Los Tigres (más las actuaciones “sorpresa” de Cristian Castro o Laura León, quienes, créalo usted, estuvieron también en esta edición del festival), el asunto se ha tornado en una caricatura de sí mismo, aunque una caricatura, eso sí, que deja muchísimo dinero.
  Se dice que los organizadores han recurrido a este tipo de músicos porque en el rock que se hace en México no hay ya quienes puedan llenar el foro. Puede ser. Sin embargo, lo peor de todo no es eso. Tampoco que aquello sea un desfile de las marcas comerciales que patrocinan “el evento del año”. El mayor problema está en constatar que el público joven es cada vez más pasivo, más acrítico, más manipulable y que lo acepta y lo digiere todo sin pensarlo.
  El zarpazo al Vive Latino no se lo dieron los Tigres del Norte, sino la gente que acude en masa y con desesperación a este festival cada año más decadente en sus propuestas. Espinoza Paz y Joan Sebastian esperan ansiosos la edición del 2015.

(Publicado hoy en mi columna "Gajes del orificio" de la sección ¡hey! de Milenio Diario)

lunes, 31 de marzo de 2014

Salida a través de la tienda de regalos

No conocía Exit Trough the Gift Shop, el documental de 2010 dirigido por el que quizá sea el artista callejero más famoso del planeta: el británico Banksy. Me sorprendió gratamente verla (por medio del sitio Mubi), ya que es una burla espléndida a la manera como cualquier tipo sin talento (en este caso un obsesivo fotógrafo francés de nombre Thierry Guetta, avecindado en la ciudad de Los Ángeles) puede convertirse en un "artista conceptual" de la noche a la mañana, sin más herramientas que algunas ocurrencias, un equipo de gente que haga todo por él (claro, bajo su "dirección") y una enorme publicidad que provoque expectativa entre la gente snob (o pouser, como se dice hoy día).
  La cinta es muy entretenida y no queda claro si es un documental o un falso documental sobre un personaje ficticio. Pero la manera como denuncia y pone en evidencia la falsedad de buena parte del "arte contemporáneo" resulta divertidísima. Me recordó, por ejemplo, al "arte" de Jeff Koons, ese gran farsante y tomador de pelo y sus payasadas escultóricas que, increíblemente, valen millones de dólares. No sé si mi querida Avelina Lésper ya vio el filme, pero seguro le encantará. Obviamente, si no la han visto, se las recomiendo.

domingo, 30 de marzo de 2014

Siglo de caudillos

Un gran libro de Enrique Krauze. La historia de nuestro siglo XIX mexicano, visto de una manera diferente, sin los dogmas de la historiografía liberal y sus tiesos héroes de bronce. Aquí, personajes como Hidalgo, Morelos,Guerrero, Iturbide, Santa Anna, Miramón, Maximiliano, Juárez, Díaz y muchos otros aparecen como lo que fueron: seres humanos de carne y hueso, con virtudes y defectos. Riguroso y a la vez amenísimo, detallado y en momentos hasta divertido, Siglo de Caudillos (TusQuets, 1995) presenta un amplio panorama de lo que fue nuestra primera centuria como país independiente y nos hace reflexionar muchísimo acerca de cómo los hechos acontecidos en el país dos siglos atrás son la raíz de ese árbol de ramas retorcidas que es el México actual.
  Un libro altamente recomendable que acabé hoy y que tiene también la virtud de interesarnos en profundizar más en el estudio de la apasionante época histórica que retrata. Gran obra.

sábado, 29 de marzo de 2014

La respuesta está en el tiento

A lo largo de quince años, de 1997 a 2012 –es decir, durante los tres últimos años del gobierno de Ernesto Zedillo y los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón-, el país vivió dentro de una especie de sistema parlamentarista, en el que el Congreso definió, por medios destructivos y entorpecedores, una paralización del país, al dedicarse sus miembros más a obstaculizar las iniciativas del poder ejecutivo que a apoyarlas en aras de modernizar nuestras caducas estructuras institucionales. Fue lo que Ciro Gómez Leyva denominó como la Generación del No.
  Algo parecido había acontecido a raíz de la Constitución de 1824 que otorgó un poder exagerado al Congreso de aquellos inicios del México independiente, en detrimento de la presidencia de la república, por entonces débil e impotente, lo cual derivó en anarquía, caos, divisionismo, fraudes electorales y una corrupción rampante, situación que se prolongaría prácticamente hasta la llegada de Benito Juárez a la primera magistratura, en 1861.
  2013 significó un cambio en ese sentido. De pronto, las diferentes fuerzas políticas representadas en las dos Cámaras legislativas se pusieron de acuerdo y trabajaron en conjunto con el ejecutivo para llevar a cabo las reformas constitucionales atoradas desde hacía tres lustros. ¿Qué fue lo que realmente operó esto? ¿Es que con la llegada del PRI a los Pinos se empieza a recuperar el presidencialismo que reinó –literalmente– desde 1867 hasta 1997? Aún no lo sabemos, pero hay indicios de que de una u otra manera hacia allá se inclina la balanza.
  2014 puede dar respuesta en buena medida a la pregunta. Es el año de la discusión y aprobación de las leyes secundarias que darán cuerpo y sustancia a las reformas aprobadas. Pero se debe andar con tiento. Sin precipitaciones. Sin ceder ante las poderosas presiones que ya surgen desde diferentes trincheras y sin dejar huecos que puedan prestarse a dobles o triples interpretaciones. Ojalá se hagan las cosas con cuidado y para el bien del país.
  La respuesta, mi amigo, está en el tiento.

(Publicado hoy en mi columna "Cámara húngara" de Milenio Diario)

viernes, 28 de marzo de 2014

Lilyhammer

¿Han visto alguna vez una serie noruega? Yo sí y acabo de terminar las primeras dos temporadas de corrido. ¿Qué si es buena? Buenísima. ¿Que si es divertida, ingeniosa, ocurrente, inteligente y crítica? También. ¿Que cómo fue posible que pudiera ver una serie producida en dicho país escandinavo? Muy sencillo: está en Netflix.
  Se llama Lilyhammer y es como una bocanada de aire fresco (¿o más bien helado, dadas las condiciones climatológicas del lugar donde se desarrolla mayormente?). Estelarizada nada menos que por Steven Van Zandt (sí, el excelente guitarrista de la E Street Band de Bruce Springsteen, el de la eterna pañoleta en la cabeza), quien ya había actuado como personaje secundario en Los Soprano, Lilyhammer narra la historia de un gangster neoyorquino cincuentón, de raíces italianas (Frank Tagliano), quien delata a su jefe mafioso y se acoge al programa de testigos protegidos, con la salvedad de que no acepta quedarse en algún anónimo pueblo estadounidense, sino que pide ser trasladado a la lejana y pequeña ciudad de Lillehammer, donde en 1994 se celebraron (dato real) los Juegos Olímpicos de Invierno.
  Alla va a dar, con el falso nombre de Johnny Henriksen, y poco a poco va acomodándose al inhóspito lugar y sus escasos habitantes, hasta integrarse socialmente e ir logrando cada vez más cosas, entre ellas una novia noruega (que se convertirá en su esposa, madre de sus hijos gemelos y más tarde ex esposa), una gran prosperidad económica (debida sobre todo a sus mañas como gangster y su capacidad para cohechar a los supuestamente incorruptibles noruegos) y un grupo de amigos estupendos.
  La emisión combina la comedia con el drama. Hay violencia, sexo (no tan explícito), ternura, cinismo (mucho cinismo), ironía y una crítica (más bien autocrítica, ya que el programa es de producción noruega) a una sociedad que se supone impoluta (la burla a la manera como los políticamente correctísimos vikingos tratan a los inmigrantes africanos, asiáticos e hispanoamericanos es genial).
  Hay personajes francamente antológicos, algunos de ellos a lo largo de la serie y otros que aparecen y desaparecen, además de una que otra visita a Nueva York y sus bajos fondos gangsteriles. Una serie sensacional que recomiendo sin ambages.

jueves, 27 de marzo de 2014

Dolores

Como la espalda me sigue molestando, acudí con mi fisioterapeuta, quien me revisó, me hizo pasar por una cama de rodillos (medio dolorosa, parecida a la de la foto)), me hizo masaje (eso estuvo excelente) y me relajó el dorso. También me dio varias indicaciones de ejercicios y complementos alimenticios. Sólo espero que todo eso me sirva, porque ya es medio exasperante la molestia que traigo.
  En la tardenoche vino mi queridísima Claudia-Clodette, pero traía prisa y sólo pudo estar aquí como una hora. Ya nos veremos en otra ocasión con más tiempo.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Mi quincuagésimo noveno cumpleaños

Hoy cumplo cincuenta y nueve años y me siento orgulloso de ello. Anoche cené en el departamento de mi hijo Alain, con él, su preciosa y siempre amable novia Hallet (mi queridísima nuera) y mi entrañable y adorada amiga María José. Presentes estaban también las hermosas gatitas Cumbia y Rasta y un perrito muy simpático que la mamá de Hally les dejó encargado por unas semanas. Fue un rato muy agradable y divertido, con una cena deliciosa. La pasé de maravilla, a pesar del dolor de espalda que sigue dándome molestias.
  Sobre la edad que cumplo, en esta ocasión no filosofaré mucho. Baste con decir que estoy en un momento muy feliz de mi vida, con buena salud (salvo lo de la espalda que todo indica será pasajero), mucho trabajo, varios proyectos por delante y mucha gente que me quiere, en especial mis hijos, mis familiares, algunos amigos y mis amadísimas amigas. Para el año que entra, cuando llegue a los sesenta, espero celebrar de manera más grande. Aunque la cena de anoche (que se extendió a las primeras horas de hoy) fue un deleite.

martes, 25 de marzo de 2014

Una delicada mano de pintura

Para este 2014, el cuarteto angelino Warpaint ha regresado a los terrenos discográficos con su álbum homónimo Warpaint (Rough Trade). Emily Kokal (voz principal), Theresa Wayman (guitarra), Jenny Lee Lindbergh (bajo) y Stella Mozgawa (batería) han conseguido producir un segundo plato bastante diferente a The Fool, su disco debut de 2010 y antecesor de este Warpaint. La nueva placa es distinta, en primer lugar, porque esta vez las canciones fueron escritas en conjunto y no de manera individual. Durante los preparativos de las sesiones de grabación hubo diversas experimentaciones, largos jammings, uso de nuevos instrumentos (la guitarra acústica entre ellos) y hasta un enriquecimiento del sonido al acudir a géneros como la electrónica o el hip-hop.
  El plato apareció hace apenas unas semanas. Producido por Flood y mezclado por Nigel Godrich (casi nada), se trata ciertamente de un trabajo diferente a su predecesor, aunque el rompimiento (si es que podemos hablar de rompimiento) no es tan radical como habían anunciado las integrantes del grupo en diversas entrevistas publicadas a finales del año pasado. Hay, eso sí, una mayor riqueza sonora e incursiones en atmósferas que recuerdan lejanamente al trip-hop de Portishead (en las espléndidas “Hi” y “Biggy”) y Massive Attack (en la misteriosa y hasta siniestra “Disco/ /very”) o a la sensualidad del fino rock pop de Beach House (en joyas como “Drive”y “Son”). También hay ecos de agrupaciones como Dirty Projectors (en la magnífica “Keep It Healthy”) o hasta de These New Puritans (en la esplendorosa “Love Is to Die”). Mención especial merecen también piezas como las suntuosas y exóticas “Go In” y “Feeling Alright”, paroxismos protopsicodélicos, para no hablar de la casi pinkfloydesca (de la época del Ummagumma) “CC”.
  “La música de Warpaint es al mismo tiempo expansiva y envolvente”, ha escrito la reseñista estadounidense Heather Phares. Mejor definición no se me ocurre. Expandamos nuestros horizontes y dejémonos envolver por los sonidos emanados de este disco.

(Publicado hoy en mi columna "Gajes del orificio" de la sección ¡hey! de Milenio Diario)

lunes, 24 de marzo de 2014

Doctor

Nueva visita a mi primo, el doctor Antonio Uribe. Le llevé los análisis que me hice y las radiografías. Mi salud es casi impecable: todo bien en corazón, pulmones, colesterol, triglicéridos, riñones, etcétera. Pero el dolor de espalda persiste. Me recetó algunos analgésicos y relajantes. Espero mejorar ,porque ya empieza a alargarse esto.

domingo, 23 de marzo de 2014

Señor Lazhar

Vi en Mubi una película canadiense que me encantó por su sencillez, su delicadeza y hasta sus momentos de fino humor. Monsieur Lazhar es la cinta, dirigida en 2011 por Philippe Falardeau, y en ella se narra la historia de un profesor de primaria de origen argelino, quien llega a una escuela para ofrecer sus servicios, luego de enterarse de que una de las maestras de la misma se ha suicidado, ahorcándose en su salón de clase.
  Con ciertas reservas, Bachir Lazhar es aceptado para ocupar el puesto y se encuentra con un salón de clases mixto (debe ser cuarto de primaria) y con una veintena de alumnos traumatizados (unos más, otros menos) con la muerte de su querida profesora. El filme se desarrolla con gran tacto, sin caer jamás en el tremendismo (no quiero imaginar lo que habrían hecho Arturo Ripstein o algún otro realizador mexicano con la película) y nos lleva de la mano por la vida cotidiana de la escuela, sus problemas, las interacciones entre maestros y alumnos y entre los propios integrantes del personal docente.
  A pesar de sus problemas personales (Lazhar lleva varios años en Canadá en calidad de refugiado político, pues en Argelia es perseguido y su familia fue asesinada) y de su lucha por legalizar su estancia legal en el país, el hombre es dedicado a lo suyo y pronto se gana el cariño de sus pupilos, en especial el de una niña preciosa y sensible con la que se da una gran identificación. No cuento más. Traten de verla.
  Una belleza de cinta, más que recomendable.

sábado, 22 de marzo de 2014

Misterios sin resolver

Hipólito Mora.
El mundo entero se ha visto envuelto por el misterio del avión de Malasya Airlines que se perdió en los mares del sur, sin que alguien atine a explicarse cómo fue que tal cosa sucedió. Sin embargo, en México también tenemos nuestros propios enigmas, tanto o más insolubles que los de la aeronave malaya.
  Como el misterio de la Linea 12 del Metro, por ejemplo, en el que nadie sabe nadie supo y lo único claro es que no hay quien quiera ser tocado por el pétalo de una responsabilidad y todos se pasan alegremente la bolita (aunque en el fondo parece subyacer una soterrada guerra política entre Marcelo Ebrard y Miguel Ángel Mancera). Mientras tanto, medio millón de pasajeros pasan las de Caín todos los días para transportarse por nuestra alegre ciudad.
  Otro misterio grande: el del encarcelamiento de Hipólito Mora en Michoacán, quien era hasta hace muy poco el principal vocero de los grupos de autodefensa y un connotado enemigo de los Caballeros Templarios. El hombre se miraba como una persona honrada y confiable, pero de pronto fue convertido en inesperado villano. Cuando menos en la percepción pública, como que don Hipólito no encaja en el papel de malo, mientras que otros que sí parecen más dotados para ese rol se convierten en dueños de la situación en Tierra Caliente. ¿Cómo fue que sucedió eso? Misterio.
  Un enigma más: el del dueño de un diario que acepta las presiones de la directora de otro diario y provoca no sólo la defección de colaboradores, sino del propio director del medio. Lo que sucedió en el periódico La Razón, con la renuncia de Pablo Hiriart, Fernando  Escalante, Salvador Camarena, Gil Gamés y otros es el imperio de la sinrazón. ¿Qué hay detrás de ello, de qué magnitud fueron las presiones o amenazas jornaderas? ¿En verdad la “revolución” bolivariana y Nicolás Maduro ya influyen en el periodismo mexicano hasta ese grado? Qué cosa tan más siniestra. De dar miedo.
  Misterios sin resolver de la vida nacional en estos tiempos que, como diría Lillian Hellman, son tiempos de canallas.

(Publicado hoy en mi columna "Cámara húngara" de Milenio Diario).

viernes, 21 de marzo de 2014

Series que estoy viendo

De pronto me di cuenta de que son varias las series de televisión que estoy siguiendo, algunas de ellas incluso ya viejitas, pero que gracias a internet puedo disfrutar a mis anchas, ya sea por Netflix, Cuevana, YouTube y otros sitios. ¿Cuáles son las que veo en estos días? A riesgo de olvidar alguna, helas aquí:

1. True Detective.
2. House of Cards.
3. Weeds.
4. Mad Men.
5. Lillyhammer.
6. Orphan Black.
7. How I Met Your Mother.
8. Derek.
9. Dexter.
10. Anger Management.

Lilyhammer, Orphan Black y True Detective ya casi las termino, pero para las otras aún resta un largo camino. Lo cual no me pesa en absoluto.