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viernes, 1 de marzo de 2013

Denisse y mi muela en el laberinto

Día agitadón y adolorido. Por la mañana me lancé a Milenio para dejar mi recibo de Laberinto. Me comentó José Luis Martínez que mi reseña del libro de Víctor Roura, publicada el sábado pasado, causó algunas incomodidades y que por lo pronto, mañana saldrá un texto de Braulio Peralta (mencionado por Víctor como uno de sus muchos enemigos) al respecto. Habrá que leerlo. Saludé a mi querida Alicia Quiñones.
  Regresé y como a las cuatro vino Denisse. Pedimos una pizza y estuvimos platicando muy rico. El único problema fue que mi muela empezó a darme problemas de nuevo. Tanto que tuve que llamar al dentista y me ofreció recibirme a las siete de la noche. Eso acortó por desgracia la visita de Denisse, aunque quedamos en vernos dentro de ocho días, muela mediante.
  El doctor me recibió en realidad hasta después de las ocho y salí de ahí a las diez de la noche, aunque ya sin la molestia. Eso de las endodoncias y las infecciones y los conductos es una friega. Pero ya me sentí mejor. Ahora tengo cita para el lunes.
  Ni hablar.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Con Ciro y Denisse

Pero no con Denisse Maerker, sino con Denisse Berman. Aunque sí con Ciro Gómez Leyva, quien me invitó a comer al restaurante Los Arcos y a participar en su programa Fórmula de la tarde, en Radiofórmula y Telefórmula.
  La comida fue muy agradable, pudimos platicar largamente y con calma de múltiples temas, aunque lo dominante fue la música (Ciro es un gran melómano y gran conocedor del rock clásico, aunque bastante actualizado con lo que se hace hoy día). En cuanto al programa, estuve la hora y media que duró el mismo y tuve varias intervenciones, al lado del propio Ciro, de Marisa Iglesias y de Manuel Feregrino (incluso de Enrique Burak). Estuvo muy divertido. Presentamos mi libro Cerca del precipicio y Ciro tuvo comentarios muy elogiosos sobre el mismo.
  Salí de Fórmula a las cinco y media hora después me vi con Denisse en la estación Coyoacán del Metro. Nos fuimos a Zapata y ahí trasbordamos a la nueva Línea 12, para trasladarnos dos estaciones, hasta Insurgentes Sur. Aunque se nota que aún faltan muchos detalles, el nuevo Metro está muy bonito y las estaciones son grandes y espaciosas. Ya lo estaré usando de vez en vez. En metrobús llegamos aquí para dejar algunas cosas e irnos de inmediato, en taxi, a los Cinemex del WTC. Ayer fue cumpleaños de Denisse y la invité a ver Frankenweenie de Tim Burton. Había mucha gente en los cines (me engento muy fácilmente), aunque no en la sala que nos tocó que estaba como a la mitad. La película está bonita y divertida (Leyla mi sobrina dobla la voz de la niña Elsa Van Helsing). La pasamos bien, palomitas y refresco incluidos.
  Regresamos a la casa para prácticamente descansar. Ambos estábamos agotados (Denitzia había ido muy temprano a natación y se aventó casi cuatro horas de entrenamiento).
  Pero fue un buen viernes.

viernes, 2 de marzo de 2012

En el Jardín Borda

Denisse y yo nos lanzamos hoy a Cuernavaca, en viaje relámpago, para visitar el legendario Jardín Borda, precioso lugar de orígenes virreinales y que Maximiliano hizo su lugar de descanso cuando anduvo por acá en su efímero y tragicómico papel de Emperador de México. Fue un viaje de escasas ocho horas (salimos de mi casa a las diez de la mañana y estábamos de regreso a las seis y pico), muy bien aprovechado. Denisse necesitaba conocerlo en función de una obra de teatro que está escribiendo en la escuela y creo que le sirvió mucho. Lo recorrimos de arriba a abajo durante dos o tres horas, tomamos muchas fotos y nos divertimos mucho. Al salir, pasamos a una tienda de artesanías y a comer en un restaurante del centro de la ciudad. Poco antes de las cinco abordamos el autobús que nos trajo de regreso. Fue un lindo viernes.

domingo, 21 de marzo de 2010

Una muy mala visión de los sesenta


Hoy en la tardenoche fuimos Denisse y yo a ver una obrita de teatro amateur llamada El voceador de los sesenta. Vaya cosa inconexa, primaria, aburrida y, lo peor de todo, desinformada. La estructura es tan simple como dividir al escenario en dos partes, colocar de un lado a un grupillo de rock (de nombre Nostalbeat) y del otro a una actriz, nuestra mutua amiga Dharia Lesin en el papel del improbable voceador. Se supone que éste nos iría contando la historia de la sobrevaloradísima década sesentera y que el grupo se encargaría de ir musicalizando a la misma. Sin embargo, lo que se dice (en la primera parte de la obra) acerca de esos años no son sino obviedades e idealizaciones sobre el flower power, mientras que de las veinticuatro canciones seleccionadas sólo diez pertenecen a los sesenta y las otras catorce son de los setenta e incluso de los ochenta. ¿Cómo entender semejante incongruencia? ¿Por qué meter temas como "Dust in the Wind" (1977), "Dream On" (1973), "Hotel California" (1977) o "More than a Feeling" (1976), cuando en el decenio supuestamente homenajeado hay tantas canciones emblemáticas que hubieran funcionado a la perfección? ¿Ignorancia del autor de la obrita, del director, de la bandita que se hizo cargo del material musical? ¿Se quiso hacer atractivo y comercial el repertorio para que la gente identifique las melodías? ¿Por qué no recurrir entonces a composiciones tan conocidas como "Happy Together" de The Turtles, "Born to Be Wild" de Steppenwolf, "The Letter" de los Box Tops o "Mellow Yellow" de Donovan, por ejemplo? En fin. Para acabarla, en la segunda parte, el voceador fue sustituido por una lectora de poemas y cartas (la propia Dharia), ninguno de los cuales respondía a la idea de la obra y ni siquiera había sido escrito en los sesenta. Textos de Jack Kerouak, Neal Cassady y Charles Bukowski (!?). ¿Por qué no de Allen Ginsberg, de José Emilio Pacheco, de José Agustín o de Parménides García Saldaña? En fin, terrible. En cuanto al grupo musical, Dios mío: cuatro chavitos sin idea, llenos de desafinaciones, torpezas, equivocaciones, desacoplamientos, pero eso sí: con actitud de divas, en especial el guitarrista (malísimo, pero hasta hizo la finta de tocar con los dientes) y la muy limitada vocalista. El público que medio llenó el foro del Centro Cultural Ana María Hernández, en Coyoacán, aplaudió a rabiar, pero estaba conformado casi en su totalidad por parientes y amigos de los actores y los músicos. Triste "homenaje" a una década que se merece algo siquiera decente. Mal, muy mal.

PD: El final de la obra es de antología, con una escalofriante (en el peor de los sentidos) versión de "Somebody to Love" de Queen (¿no habría sido mejor culminar con el "Somebody to Love", plenamente sesentero, de Jefferson Airplane?). Quiso ser una finalización apoteósica y acabo por ser, como bien la definió Denisse..., desastrósica.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Después de la letra, la palabra


Invitado por el gran periodista Jorge Meléndez, a quien conocí en el diario El Financiero a mediados de los noventa, acudí hoy por la tarde a las instalaciones de Capital 21, el canal de radio y televisión del Gobierno del Distrito Federal. Denisse me acompañó y fue como mi guía, mi Virgilio, en las lejanías norteñas de la zona de Lindavista, absolutamente desconocidas para mí y donde se ubican las instalaciones de la emisora. Se trata de un complejo enorme, ubicado en el sitio en que se encontraba el viejo cine Futurama. Fue una larga incursión en metro, pero llegamos a tiempo. Jorge me recibió con gran calidez y la entrevista de media hora, para su programa Después de la letra, la palabra, se grabó en forma fluida y amable. Hablamos sobre La Mosca en la Red, pero también sobre mi trayectoria como periodista, escritor, editor y músico. El programa se trasmitirá próximamente (en cuanto sepa la fecha, les aviso por si lo quieren ver).
Salimos a las seis y media y, en metro también, nos lanzamos rumbo al sur, para llegar a la colonia Condesa y estar presentes en la presentación del libro Soñé con Rocío Dúrcal de Fedro Carlos Guillén, en el bar Nuevo León. Estuvo divertido. Lo presentaron Ana Mari Gomiz, Eduardo Antonio Parra, Rafael Pérez Gay y, claro, el propio autor, el buen Fedro, a quien me dio mucho gusto volver a saludar y abrazar. Nos salimos poco después de terminada la presentación porque estábamos cansados y nos esperaba un jueves pesado.

martes, 3 de febrero de 2009

De-Lovely


Cole Porter es uno de los grandes compositores de música popular de todos los tiempos. Sus canciones son imperecederas y han sido cantadas por miles de voces en todo el planeta. Cómo no emocionarse con la belleza de temas como "Night and Day", "Begin the Begine", "Ev'ry Time We Say Goodbye", "So in Love", "In the Still of the Night" y "True Love" o con la gracia y picardía de clásicas como "Let's Do It (Let's Fall in Love)", "Anything Goes", "You're the Top", "Blow, Gabriel, Blow", "It's De-Lovely" y la increíblemente subversiva (para su tiempo) "Let's Misbehave". Porter (1891-1964) tuvo una vida muy intensa que fue retratada en la cinta De Lovely (Irwin Winkler, 2004), con el gran Kevin Kline en el papel del compositor y Ashley Judd como su esposa Linda, quien fue su apoyo y supo sobrellevar con claro estoicismo la homosexualidad de su marido. La cinta es muy buena y emotiva, con escenas verdaderamente conmovedoras y la participación de gente como Elvis Costello, Diana Krall, Alanis Morisette, Natalie Cole, Robbie Williams y Sheryl Crow, entre otros. Si les gustan los filmes musicales hollywoodenses, no duden en verla. Yo la vi con Denisse ayer que vino a pasar el día conmigo y la disfrutamos sobremanera.

jueves, 15 de enero de 2009

Tres meses


Hoy, 15 de enero de 2009, Denisse y yo cumplimos (¿ya, apenas?) tres meses de andar, de estar juntos. A pesar de los malos augurios que algunos nos pronosticaron, debido sobre todo a nuestra cronólogica diferencia de edades, la verdad es que han sido noventa días tersos, divertidos, llenos de amor, cariño y dulzura. No hemos tenido una sola desavenencia (bueno, a ella le gustan Los padrinos mágicos y el día que los vi no me sacaron una sola sonrisa) y no veo por qué debamos tenerla. Dení es una gran persona, una chava llena de vida e ilusiones, inteligente, cálida, hermosa, muy simpática y ocurrente, una combinación perfecta de niña y mujer. En fin, puedo decir que todo ha sido espléndido y que somos muy felices con lo que tenemos (gracias, schmoopie).

PD: En la foto se puede apreciar la transformación que ambos hemos tenido en estos tres meses.