lunes, 29 de diciembre de 2025
martes, 16 de diciembre de 2025
Con el gran Jorge Ayala Blanco
Con el grande y querido Jorge Ayala Blanco (para mí, el mejor crítico de cine de este país), en su casa, en 2002, luego de entrevistarlo para La Mosca y Milenio Diario (Foto: Isadora Hastings)
domingo, 19 de octubre de 2025
sábado, 11 de octubre de 2025
viernes, 5 de septiembre de 2025
martes, 2 de septiembre de 2025
Un completo desconocido
Anoche pude ver al fin la película A Complete Unknown, de James Mangold, la historia de los inicios de Bob Dylan, desde su llegada a Nueva York en 1961 y sus primeros escarceos en Greenwich Village, hasta su participación en el festival de música folk de Newport, en 1965, y el escándalo que provocó al presentarse acompañado por un grupo eléctrico.
lunes, 1 de septiembre de 2025
¿Por qué vale la pena vivir? (actualizada)
¿Por qué vale la pena vivir? Es una buena pregunta... Mmmm... Bueno, hay varias cosas que creo que hacen que valga la pena... Eh, ¿como cuáles? Bien, para mí... Mmmm... Yo diría... Los Hermanos Marx... por decir una... Mmmm... Manhattan y Annie Hall de Woody Allen... El cine de Francois Truffaut y el de Eric Rohmer... Las películas de James Cagney y de Jimmy Stewart... Mucho del cine hollywoodense de los años treinta… Algo del cine mexicano de la Época de oro… Marilyn Monroe... Tin Tan... La música de Mozart y de Haydn... El blues... El buen rock... El jazz... Frank Zappa... Los Beatles... Los Kinks... The Who... Los Rolling Stones… Bob Dylan... Donovan… Led Zeppelin… The Warning… Oscar Wilde... Voltaire... Jorge Ibargüengoitia... Borges y Rulfo… Philip Roth... Rojo y negro de Stendhal... Madame Bovary y La educación sentimental de Flaubert... Los hermanos Karamasov de Dostoievsky… Anna Karenina de Tolstoi… La pintura de Modigliani y de Magritte y de Paul Klee... Los impresionistas... La historia... Seinfeld... Shameless US… Mis hijos Alain y Jan... Los libros que he escrito, los que estoy escribiendo y los que aún quiero escribir… Mis canciones… La Mosca en la Pared... El Barça y el futbol como una de las bellas artes... Tlalpan... París… México... Las tardes de noviembre... Mis guitarras… Las mujeres amigas… Las mujeres amantes… La posibilidad de amar como si uno siguiera siendo un adolescente y, en ese sentido: la pasión, la entrega, la ternura, la libertad amorosa... Por eso y sólo por eso, sí que vale la pena vivir.(Paráfrasis de mi escena favorita de Manhattan, mi película favorita de Woody Allen, en la que el personaje de Isaac Davis –Allen mismo–, recostado en un sofá, dicta en una grabadora los motivos por los que siente que vale la pena vivir. La he ido renovando varias veces a lo largo de los años)
jueves, 28 de agosto de 2025
lunes, 28 de julio de 2025
Sergio a sus 80
Hoy es el cumpleaños de mi amado y añorado hermano Sergio. Hubiera cumplido exactamente 80 años de vida terrenal. Seguro la está pasando genial en el cielo de los cineastas rocanroleros. Lo tengo presente a diario y sé que está conmigo, con mis hermanas y con toda la familia. Joyeux anniversaire, mon cher frère!
martes, 24 de junio de 2025
Crónica antisolemne del cine mexicano
Terminé de leer mi séptimo libro de este año, un libro muy ameno, divertido, de estilo desenfadado pero muy bien documentado. Escrito y editado en 1989, recorre la historia del cine mexicano desde sus orígenes mudos hasta finales de los años ochenta del siglo pasado. Francisco Sánchez fue un crítico de cine excelente que sin embargo no es tan conocido como otros contemporáneos suyos (Jorge Ayala Blanco, Emilio García Riera, José de la Colina) debido quizá a que sus textos eran publicados en la sección de espectáculos del diario deportivo Esto y no en medios de mayor, digamos, prestigio intelectual. Yo lo leía porque Sánchez era amigo de mi hermano Sergio y porque mi papá compraba el Esto. Resulta curioso ver cómo en 1989 imperaba en muchos escribidores el pensamiento de izquierda de tufo marxista-leninista y Sánchez no es la excepción, lo cual se nota en algunos fragmentos del libro. Ciertamente antisolemne, está crónica del cine nacional me hizo pasar muy buenos momentos y aunque no comparto algunas opiniones del autor, me resultó una lectura muy grata y entretenida.
sábado, 24 de mayo de 2025
Tres recuerdos de mi juventud
Vi en TV5 Plus (una archirrecomendable plataforma gratuita de películas y series francófonas con subtítulos en español) este precioso filme de 2015, dirigido por Arnaud Desplechin. Entrañable y melancólica comedia romántica a la francesa. Para paladares cinematográficos exquisitos. Búsquenla, la van a disfrutar mucho y sin pagar un centavo.
sábado, 29 de marzo de 2025
American Beauty
miércoles, 5 de marzo de 2025
miércoles, 16 de octubre de 2024
Hace un año, sexto día en París
Mi homenaje a "Midnight in París", de Woody Allen, en las escalinatas de la iglesia de Saint Étienne-du-Mont, en el Barrio Latino. Sexto día de mi viaje a París, 16 de octubre de 2023.
martes, 3 de septiembre de 2024
Rosita
Una diva del cine mexicano de la época de oro; aunque nacida en Argentina, su consagración la logró en nuestro país. La preciosa Rosita Quintana. Aquí en una de las grandes películas en que participó: la magnífica y provocativa Susana, carne y demonio de Luis Buñuel (1951). Otra fue la sensacional y divertidísima Calabacitas tiernas, de Gilberto Martínez Solares (1949), con el gran Germán Valdés "Tin Tan".
viernes, 10 de mayo de 2024
Cadillac Records o el blues de Leonard Chess
Hace algunas semanas, en nuestras acostumbradas listas quincenales, “Acordes y desacordes” públicó una relación de diez películas cuya temática gira alrededor del rock y otros géneros afines, entre ellos el blues. Pero un filme se quedó en el tintero, una obra cinematográfica estupenda que trata, precisamente, de blues y de uno de los momentos cruciales (¿una encrucijada?) en la historia del mismo: el nacimiento del primer sello disquero consagrado íntegramente a esta música desde su vertiente urbana.
Me estoy refiriendo a Cadillac Records, la cinta dirigida por Darnell Martin en 2008, en la que se relata de una manera cálida y cautivadora la fascinante manera como surgió en la ciudad de Chicago la legendaria discográfica Chess Records.
La trama se desarrolla durante la década de los años cincuenta y hasta principios de los sesenta, cuando el blues vivía un momento de auge y el rhythm n’ blues (r&b) se iba consolidando como un género con características propias. En medio de aquel caldo de cultivo tan propicio, Leonard Chess, un inmigrante polaco de raíces judías y con una gran visión empresarial, dueño de un bar de blues en un barrio mayoritariamente afroamericano que administra junto con su hermano Phil, en 1950 decide venderlo y arriesgarse a poner un modesto estudio en el número 2120 de la South Michigan Avenue, para grabar la que en aquel entonces, de manera por demás discriminatoria, era llamada race music, música racial, es decir, la música que producía la gente de raza negra.
Con una soberbia interpretación de Adrien Brody como Leonard Chess, la película nos muestra la temprana relación entre éste y un bluesero rural de casi 40 años de edad, recién llegado del delta del río Mississippi, un tal McKinley Morganfield, quien se hace llamar Muddy Waters (Aguas pantanosas) y al que Chess contrata como su primer artista para la flamante disquera.
El filme está narrado desde el punto de vista de una de las más grandes glorias del blues, el contrabajista, compositor y productor Willie Dixon (cuyo papel desarrolla con gran sobriedad el actor Cedric the Entertainer), y se centra en la relación (laboral pero también amistosa y hasta íntima) entre Chess y los principales artistas (hoy todos ellos míticos) que va firmando para su sello, con las múltiples vicisitudes que esto conlleva. Figuras como el propio Muddy Waters (interpretado por un excelente Jeffrey Wright), Chuck Berry (Mos Def), Etta James (Beyoncé Knowles), Little Walter (Columbus Short) y Howlin’ Wolf (un asombroso Eamonn Walker) van apareciendo en la cinta con actuaciones magníficas y extraordinariamente verosímiles. En la producción, el casting y la dirección hay un cuidado minucioso por los detalles y con ello se consigue capturar la esencia y el espíritu de cada uno de aquellos mitos musicales y su entorno, con lo cual el espectador se ve transportado a esa época dorada del blues y del nacimiento del rock n’ roll (r&r).
Con un guión impecable, Cadillac Records logra mostrar de un modo profundo los desafíos y sacrificios que debieron enfrentar aquellos personajes en su búsqueda de fama, éxito y dinero. Porque sí, dado que todos provenían de sectores sociales muy pobres, algunos incluso de lo que quedaba de esclavitud solapada en el sur profundo estadounidense, para ellos (y para ella, en el caso de Etta James), el dinero era muy importante, aunque de pronto no supieran aprovecharlo de la mejor manera y cayeran en los excesos y el vicio, ya fuera el alcohol o las drogas duras. En ese sentido, la cinta es muy honesta y muestra en forma realista y sin idealizaciones la situación de esos muchas veces sórdidos ambientes.
Mención aparte merece la banda sonora de la película, con una selección impresionante de clásicos del blues, el r&b y el r&r. Grandes temas de Muddy Waters (“Forty Days and Forty Nights”, “I’m Your Hoochie Coochie Man”, “I Cant’t Be Satisfied”), Little Walter (“Juke”, “My Babe”), Howlin’ Wolf (“Smokestack Lightnin”), Chuck Berry (“Maybellene”, “Come On”) y Etta James (“At Last”, “I’d Rather Go Blind”) y otros que sirven como un perfecto fondo musical para el desarrollo del filme y nos sitúan en aquel mítico Chicago a cuya escena tanto le deben los amantes del blues.
Un breve y curioso momento de Cadillac Records es aquel en el que llega a la disquera un quinteto de rocanroleros ingleses de cabello largo que desea grabar algunas canciones en el lugar de sus ídolos. Nadie conoce a aquellos greñudos, los cuales se identifican como los Rolling Stones (“nos pusimos ese nombre en homenaje a su canción ‘Rolling Stone’”, le dice Mick Jagger a Muddy Waters), quienes en ese entonces realizaban su primera gira por los Estados Unidos (el hecho, por cierto, es verídico y tuvo lugar el 10 de junio de 1964; los Stones grabaron ahí quince temas, algunos de los cuales formarían parte de su segundo álbum: 12 X 5).
Con su triste y melancólico final –que no contaré para no echar a perder la experiencia a los posibles espectadores de esta más que recomendable cinta (la cual puede verse en la plataforma Max)–, Cadillac Records es una oda a aquellos músicos de blues, pioneros quizás involuntarios del rock, que sentaron las bases para lo que habría de ser la música en Estados Unidos –y por ende en buena parte del mundo occidental– en los años siguientes... y hasta la fecha.
Nota al calce: Si acaso el lector se pregunta por qué la película se llama Cadillac Records, la respuesta es sencilla: Leonard Chess tenia como costumbre regalar un Cadillac del año a los artistas que generaban una cantidad considerable de ganancias para la disquera. Varios de ellos lo recibieron.
Texto publicado en día de hoy en "Acordes y desacordes", el sitio de música de la revista Nexos.
jueves, 15 de febrero de 2024
La reina Margot
Amo esta película, una de mis favoritas del cine francés y que me abrió una veta de interés histórico al revelarme una etapa fascinante de la historia de Francia en la que he profundizado para descubrir hechos sorprendentes, desde la terrible noche de San Bartolomé hasta la extraordinaria historia del rey Henri IV (además del plus que significa la presencia de la divina Isabelle Adjani en el papel de Margot).
domingo, 4 de febrero de 2024
En Tepic, en 1972 o 73
Este soy yo en una foto durante el Festival de Cine Independiente en Tepic, Nayarit, en 1972 o 73. Tenía 17 o 18 años de edad, aunque creo que me veo más chico. Notar mi cabello largo (o mi "greña", para decirlo en el lenguaje de aquellos tiempos). Fue un viaje muy divertido, por cierto, al que acompañé a mi hermano Sergio. La foto me la compartió el director de cine Juan Antonio de la Riva, quien hacía sus pininos en ese festival.
lunes, 29 de enero de 2024
"Un año ajetreado", de Anne Wiazemsky (2013)
Debo mi gratitud al buen Juan Carlos Hidalgo por haberme recomendado esta para mí inesperada novela. No sabía de ella y de su autora y vine a descubrir no sólo a una estupenda escritora francesa (fallecida en 2017) sino a un personaje -ella misma- de tintes cinematográficos. Y cómo no iba a serlo, si Anne Wiazemsky fue nada menos que la segunda muy joven esposa del cineasta Jean-Luc Godard (antes estuvo casado durante seis años con la actriz Anna Karina, con la que filmó joyas como Une femme est une femme, Vivre sa vie o Bande à part, entre otras) y en el libro narra precisamente su historia sentimental y profesional con el realizador francés.
En Une année studieuse (que yo habría traducido como Un año de estudios, por más ajetreado que haya sido), Wiazemsky nos sitúa en 1967, cuando ella tenía diecinueve años y era una estudiante de filosofía en la Universidad de París (no en la Sorbona sino en la que está en Nanterre). Amante del cine y admiradora de la Nouvelle vague en general y de Godard en particular, un día decide escribirle una carta al director de Au bout de souffle y Masculin-feminin porque quiere conocerlo y para su sorpresa éste acepta. Se encuentran, simpatizan y a pesar de la diferencia de edades (él le llevaba dieciocho años) se enamoran e inician una relación que los llevará al matrimonio (estarían casados de 1967 a 1979), a pesar de la oposición de prácticamente toda la familia de Anne, en especial de su madre y de su abuelo, el gran escritor galo François Mauriac.
Wiazemsky relata toda esta historia de una manera ágil, detallada, desinhibida y sobre todo divertida. Así, vemos cómo Godard se empeña en convertirla en actriz (que de hecho ya lo había sido un año antes, sin haber estudiado actuación, cuando hizo el papel principal en esa bellísima cinta que es Au hasard Balthazar de Robert Bresson –ella era la joven campesina que tenía bajo su cuidado al burrito Balthazar) y para ello se inventa una película en la que Anne sería una de las protagonistas principales (y lo fue, en La chinoise, ese delirante y extraño filme de tintes maoístas en el que también aparecen Jean-Pierre Léaud y Juliet Berto).
Un año ajetreado no es un libro ajeno a los acontecimientos históricos de aquellos días y la autora describe la agitación estudiantil que empezaba a darse sobre todo en París y que desembocaría en el movimiento del mayo francés de 1968, en el que la pareja estaría involucrada, aunque esto ya no aparece en la novela. Sin embargo, lo más interesante es ver el funcionamiento de la difícil relación entre Anne y Jean-Luc. Sus personalidades, al mismo tiempo tan parecidas y tan diferentes. Sobre todo, resulta interesantísimo descubrir que Godard era un hombre lleno de inseguridades y ansiedades, además de haber sido un celoso enfermizo y posesivo.
Una novela altamente recomendable.
jueves, 4 de enero de 2024
La chinoise
El segundo auto regalo que me di en este cambio de año (sólo me falta uno) y me llegó hoy. Una joya delirante de Godard, filmada en 1967.
%2018.00.49.png)
%2019.13.07.png)
%200.50.49.png)
%2020.04.51.png)
%2016.51.55.png)
%2016.03.14.png)
%204.12.46.png)

%2022.44.06.png)
%2019.03.53.png)


%2019.01.43.png)

%201.07.36.png)
%2018.51.14.png)