domingo, 6 de septiembre de 2015

¿El rock pasó de moda?

Fotografía de Fernando Aceves.
Cuando menos en México, así parece ser. Aunque siga habiendo antros y lugares donde muchos grupos se presentan (venues, les dicen ahora a tales sitios: es la moda); aunque siga habiendo festivales en el Distrito Federal y en algunas ciudades de la mal llamada provincia; aunque continúe la producción de discos (que peligrosamente empiezan a estar fuera de moda), de programas de radio y televisión, de revistas especializadas, aun así, el rock parece haber desaparecido del panorama musical en este país.
  ¿Qué es lo que escuchan las grandes masas de jóvenes hoy día? Desde el pop más bobalicón y almibarado hasta la cumbia más primitiva y chafa, pasando por el reguetón, la onda grupera, la música “de banda”, las baladas cursis y el ska desafinado, millones de adolescentes y no tan adolescentes cultivan un gusto (o un mal gusto, para ser precisos) cada vez más estragado. Hablo de las grandes mayorías, no de las pequeñas comunidades a las que llamamos tribus urbanas y que no sólo escuchan un muy determinado y delimitado tipo de música, sino que tienen sus propias maneras de ataviarse y comportarse. Hipsters, punks, emos, metaleros, rastas, surferos, electrónicos, progresivos, rockabilieros, darquetos, etcétera, se mantienen en una relativa marginalidad y dentro de sus estrechos círculos se piensan poseedores de La Neta (así, en cursivas y con mayúsculas) acerca de lo que es “la verdadera música”.
  Sin embargo, la influencia de estos grupitos urbanoides es muy escasa y, fuera de sus guetos, pasa inadvertida. Desde un punto de vista mercadológico, hasta no hace mucho tiempo se les consideraba como nichos, pero quienes siguen manejando a la industria musical en nuestro país (desde las dos o tres grandes casas disqueras que quedan, hasta los monopolizadores de los medios y los espectáculos masivos) están mucho más enfocados en la gran muchedumbre consumidora que en las insignificantes etnias citadinas.
  ¿Y el rock dónde demonios queda? The answer, my friends, is blowing in the wind (traducción para quienes no hablen inglés: la respuesta, mis compas, está en sepa la chingada dónde). O sea, en serio, ¿hace cuánto que no surge en México un grupo que toque rock-rock y que provoque algún impacto? Hablo de rock sin fusiones promiscuas y perversas. Hablo de rock con todas las de la ley. Hablo de rock sin contaminantes poperos, gruperos, cumbiancheros o bolerísticos. Hablo de rock con esa esencia negra que Keith Richards define en su espléndida y muy recomendable autobiografía (Vida, Ediciones Península, 2010) como algo que se percibe y que no puede definirse en palabras. Esa esencia es la sustancia que dio origen al género y que en México se empezó a disipar desde finales de los años ochenta de la centuria pasada, con la llegada del malhadado e híper comercializado “rock en tu idioma” que jamás fue rock y que no era más que pop disfrazado, una musak (diría John Lennon) que muchos no sólo se tragaron, sino que siguen venerando borreguilmente.
  Cuando Víctor Roura dijo, hace ya algunos ayeres, que el rock había muerto, se le crucificó de la manera más despiadada. Se refería a que había muerto como modo espontáneo de expresión de la juventud, al ser absorbido por la industria y creo que tenía razón. Pero se le condenó por su osadía.
  Hoy día, en México, yo lo veo si no muerto sí desaparecido. ¿Cuáles son los grupos y solistas que navegan en aguas supuestamente roqueras (porque eso sí, se disfrazan como si fueran roqueros) y se muestran como las grandes estrellas del panorama mexicano? Pues desde Zoé y DLD hasta Carla Morrison y Juan Cirerol o desde Enjambre y Los Románticos de Zacatecas hasta Natalia Lafourcade y Kinky, para mencionar sólo a algunos, ninguno hace rock. Por eso los programan en las estaciones de música pop, al lado de Camila, Thalía, Belinda o Motel.
  El rock ha dejado de estar en boga en este país. Ya no es trendy, ya no es hype. ¿Pobrecito del rock o pobrecito del país?

(Publicado este mes en mi columna "Bajo presupuesto" de la revista Marvin)

10 comentarios:

Juan Fernandez dijo...

TIENES TODA LA RAZON EL ROCK AL DIA DE HOY NO EXISTE POR ESO ME REFUGIO EN MIS ACETATOS Y ESCUCHAR A UNOS CUANTOS RUPESTRES





0d1n dijo...

Por qué insistes en creer que el rock es sólo lo que abreva del blues? La música evoluciona, una cosa es cierta, ahora no está de moda pero en unos años volverá a estarlo, así los ciclos musicales.

Sergio Joel Paz Díaz dijo...

Hola, concuerdo absolutamente sólo una petición: sería bueno que nos pudiera dar ejemplos de grupos que hicieron rock-rock en México para poder rescatar sus grabaciones y escucharlos.

Caníbal dijo...

Pobrecito de nadie. Uno puede casarse con un género pero es ingenuo pensar que el romance será para siempre. En algún momento puede terminar y se tienen dos opciones: vivir de recuerdos y escupir a lo que no concuerda con nuestros gustos, o encontrar otro género en el que estén sucediendo cosas musicalmente interesantes. Voto por lo segundo.

Algo que me parece curioso es cómo te refieres a las tribus urbanas como «grupitos urbanoides de escasa influencia» y que «dentro de sus estrechos círculos se piensan poseedores de La Neta». Se nota cierto tono peyorativo, pero los mexicanos que disfrutan y anhelan el regreso del rock —vaya, los rockeros— también se sienten poseedores de La Neta (esa esencia negra, tan perceptible, tan indefinible en palabras...) y no son un grupo enorme de influencia masiva.

Sí, el rey ha muerto, viva el rey, enterremos al rey y pasemos a lo que sigue que no nos podemos quedar sin gobierno.

Saludos.

Alfredo Pontones dijo...

Yo prefiero lo ácido.... guitarras de Jimi Liendrix, Robin Trower, Terry Kath, Duane Allman, Eric Clapton, Jeff Beck (ya pasado al Jazz), la melodía de George Harrison o el inefable blusero SRV y munchos más.... ¿Rock mexicano? No hay, la basura tiene nombre desde que Alex Lora cree que rockear es vomitar mentadas de madre y demás materia fecal sonora,....




Unknown dijo...

El rock vive, y regresará por sus fueros

Alfonso Ontiveros dijo...

Gracias a Dios existio Hendrix, zepellin y pink floyd saludos desde mi pequeño gueto tratando de sobrevivir

Jeziel Soria dijo...

Se mencionan varias bandas mexicanas con la etiqueta de que "no es rock" y eso queda bastante claro, pero entonces se tendrían que mencionar cuales son las bandas en México que si hacen rock (o hicieron), Café Tacvba?, Caifanes?, Maná? El Tri?. No será realmente que el rock nunca ha existido de manera "pura" en nuestro país?. Si vemos al rock como un modo espontáneo de expresión me parece que sigue sucediendo hasta el día de hoy.

Ulises Ortiz dijo...

Creo los verdaderos grupos de rock murieron con el Rock como "El ritual" "La revolución de Emiliano Zapata" (aunque no necesariamente se requerían de muchos discos para escuchar el rock en estado puro en una sola canción) y entre otros grupos de la década e los 60' y 70's.

Anónimo dijo...

La actual crisis del rock no es exclusiva de México, es global, incluso algunos ya se han aventurado a darlo oficialmente por muerto (como por ejemplo Gene Simmons, bajista y fundador de KISS); el rock fue la columna vertebral de la música popular global durante la segunda mitad del siglo pasado, pero desde que empezó el presente siglo he notado cómo conforme nos empezamos a alejar del año 2000, el género se empezó a diluir y a perder popularidad gradualmente hasta llegar al estado en el que actualmente se encuentra. Mi teoría es que se debió a que antes el rock era la única forma de expresión accesible para la juventud, pero con el advenimiento de la internet y el acelerado avance de las nuevas tecnologías de los años 90's para acá, los jóvenes encontraron otras formas de expresión aún más accesibles e inmediatas que el tener que aprender a tocar un instrumento como una guitarra, un bajo o una batería y ahora cualquier niño sin ningún tipo de conocimiento formal de música y con una tablet o una laptop con acceso a internet puede producir y publicar sus propias rolas sin tener que aprender a tocar un instrumento y con una inmediatez increíble, dado que gracias a ello ya no tienen que invertir tiempo en ensayos; al fin y al cabo los tiempos cambian y lamento reconocerlo, pero quizá la música de rock ya se podría empezar a considerar como una reliquia del pasado; sobre todo cuando en el contexto mexicano de un par de décadas para acá, las músicas más populares vienen siendo algo así como la antítesis de lo que alguna vez representó el rock (rebeldía e innovación juveniles), como por ejemplo el reguetón, los ritmos tropicales, la onda grupera, el pop prefabricado de los grandes medios y demás géneros que aparte de ser sumamente predecibles, sólo fomentan la jodidez intelectual y el conformismo en la sociedad. Al fin al cabo, me quedo más o menos igual que como alguien por ahí lo comentó antes que yo, prefiero aislarme de toda esa gran porquería y encerrarme en la comodidad de mi casa escuchando mi muy basta colección de discos de vinil, recordando con nostalgia que alguna vez hubo tiempos mejores, al menos en términos musicales.