lunes, 16 de agosto de 2010

El retorno de la Joan Jett viviente*


“Las mujeres no tocan la guitarra eléctrica”, le dijo el maestro de música a aquella muy joven estudiante de secundaria, al impedirle conectar su instrumento a un amplificador para echarla en seguida de su clase. Al menos así lo cuenta en una de sus primeras secuencias la película The Runaways (2010), de la videoasta y realizadora Floria Sigismondi, que aún no se estrena en nuestro país y que narra la historia de una de las primeras bandas femeninas de rock cuyas integrantes tocaban sus instrumentos y escribían la mayor parte de sus canciones.
Basada en el libro autobiográfico Neon Angel de Cherry Currie, la rubia y explosiva vocalista del grupo, la cinta describe cómo se formó ese quinteto californiano en 1975 y todo lo que sus integrantes tuvieron que sufrir (desde la tiranía de un manager egomaniaco, interpretado estupendamente por Michael Shannon, hasta los excesos explícitos de la sentencia sex, drugs and rock’n’roll) para alcanzar la cima –efímera pero cima al fin y al cabo– de la popularidad, en plena época del movimiento punk.

Los dos personajes centrales del filme, Joan Jett y Cherry Bomb, fueron interpretados por un par de actrices a quienes en principio parecería improbable imaginar como tales: Kristen Stewart (la famosa dama joven de la vampírica y cursi saga cinematográfica Crepúsculo) y Dakota Fanning (de larga trayectoria como actriz infantil en ocasiones bastante irritante). Contra todos los pronósticos, sus actuaciones resultaron fantásticas, absolutamente creíbles (la escena lésbica entre ambas está llamada a convertirse en clásica). Uno las ve y en verdad se cree que son Joan y Cherry, aparte de que ambas cantan los temas de The Runaways y sus voces no tienen mucho que envidiar a las de las originales (para ser sincero, prefiero la versión del tema “Cherry Bomb” con la Fanning que con la híper junkie vocalista de la vida real).
La filmación de esta película significó mucho para Joan Jett, quien aparece como productora ejecutiva de la misma. Gracias a la cinta, la creadora de “I Love Rock n’ Roll” y “Bad Reputation” ha sido revalorada por el público que la conoció en su momento y está siendo descubierta por las generaciones más jóvenes (las mismas, por cierto, a las que pertenecen Kristen Stewart y Dakota Fanning). Al mismo tiempo, la líder de The Blackhearts ha tomado un muy merecido segundo aire y la reciente aparición del álbum doble Greatest Hits (Blackheart Records, 2010) no ha hecho sino reconfirmar su virtual resurrección artística. Con veintiún tracks imperdibles, entre los que se incluyen piezas clásicas de la Jett como “Do You Wanna Touch Me (Oh Yeah)”, “I Hate Myself for Loving You”, “Love Is Pain”, “I’m Gonna Run Away” y sus memorables covers a “Crimson and Clover” de Tommy James & The Shondells y “Everyday People” de Sly Stone, el álbum resulta perfecto para introducirse en la obra de una de las rocanroleras más puras y auténticas que ha dado el género y que a sus casi cincuenta años continúa tocando y cantando como una quinceañera (busque en YouTube su reciente aparición en el programa de David Letterman y comprobará lo que le digo).

Joan Jett nació en la ciudad de Philadelphia en 1960 (el próximo 22 de septiembre cumple medio siglo de vida), aunque se mudó con su familia a Los Angeles cuando tenía doce años de edad. En 1975 formó a su primera banda, conformada exclusivamente por chicas adolescentes como ella y fue descubierta por el productor discográfico Kim Fowley, quien al ver el potencial del grupo lo bautizó como The Runaways y reclutó a una jovencita rubia y sensual para que se convirtiera en su voz principal y front girl: Cherry Currie, quien no tardó en cambiar su nombre a Cherry Bomb.
Las Runaways firmaron con Mercury Records, casa para la que grabaron tres discos que no tuvieron mucho éxito en los Estados Unidos pero sí en Japón, en donde realizaron una demencial gira que está muy bien registrada en la película de Sigismondi. No obstante, en el área de Los Angeles, específicamente en los circuitos del hard rock, el garage y el punk, la banda fue muy popular hasta que sobrevino su separación, en 1980. Otra integrante de The Runaways, la guitarrista Lita Ford, tendría una fructífera trayectoria como solista.
Mientras Cherry Curie intentó convertirse en actriz de cine (participó de hecho en una aceptable producción, al lado de Jodie Foster: Foxes, dirigida en 1980 por Adrian Lyne), Joan Jett se mudó a Nueva York para iniciar su carrera en solitario. Allá conoció al productor Kenny Laguna, con quien conformó una alianza que duraría muchos años y resultaría muy fructífera. Por lo pronto, ese mismo 1980 Joan Jett grabó de manera independiente un disco homónimo que al principio tuvo un éxito bastante discreto, hasta que fue tomado por la disquera Boardwalk para relanzarlo con el título de Bad Reputation y lograr sorprendentes ventas.

El siguiente paso fue que Jett formara a su propia banda (The Blackhearts), con la que produjo su segundo larga duración, I Love Rock’n’Roll (1981), un plato de contundente hard rock que la lanzó a la estratósfera con su tema-himno homónimo, el genial e irresistible “I Love Rock’n’Roll” que todos conocemos de sobra. Dos elepés más (Album, 1983; Glorious Results of a Misspent Youth, 1984) habrían de reconfirmar el talento de Joan Jett, su facilidad para escribir canciones con sensacionales riffs y su compromiso con los movimientos feministas (es un icono de las riot grrrls). No habría sin embargo más cumbres como las que logró sobre todo en 1981, aunque su disco de covers, The Hit List (1990), es una absoluta delicia.
Joan Jett se convirtió en un símbolo para varias de las bandas femeninas de rock que aparecieron después de ella. Desde L7, Bratmobile y Bikini Kill hasta The Gits, Babes in Toyland y Sleater-Kinney, quienes reconocieron en dos de los discos más modestos de Jett (Notorious de 1991 y Pure and Simple de 1994) su más grande influencia.
Ojalá que The Runaways llegue pronto a las salas mexicanas de cine. Es una película que tuve oportunidad de ver y que vale mucho la pena. Sólo espero encarecidamente que los distribuidores nacionales no le sorrajen un título como Chicas perversas, Sexo, drogas y chavas rebeldes o Loca academia de rockeras. Por los ovarios de la divina Joan Jett… que no lo hagan.

*Publicado hoy en la sección "El ángel exterminador" de Milenio Diario.

2 comentarios:

oscar werner dijo...

hey que buena biografia, tambien estoy esperando la peli, aunque creo que aqui no va durar mucho en la pantalla grande.
edgar from Kali. locombia.

Diana Schmidt dijo...

Yo si eh visto la Pelicula y la verdad es realmente sorprendente el parecido de Kristen Stward, con Joan Jett y el parecido de Dakota con Cherie Currie, y es genial a mi me enkantan las Canciones de Joan pero me hubiese gustado , que aun siguieran con el Grupo The Runaways...!!!