jueves, 4 de septiembre de 2014

Cerati y México (una visión crítica)

La muerte del músico argentino Gustavo Cerati resulta ciertamente lamentable. Aunque desde hacía cuatro años se le mantenía en estado de coma, existía en sus familiares, amigos y seguidores una improbable y casi metafísica esperanza de que despertara y volviera a ser el mismo, algo que resultaba prácticamente imposible y que al final no aconteció. Hoy, jueves 4 de septiembre de 2014, se ha confirmado de manera oficial su deceso.
  En México existe una verdadera adoración por Cerati y su influencia en el llamado rock mexicano fue y sigue siendo aplastante. He aquí algunas reflexiones críticas al respecto.

Si algo trajo Cerati, desde sus épocas con Soda Stereo a mediados de los años ochenta, fue la edulcoración del rock en español, su pasteurización, ese efecto de quitarle sus raíces negras para inyectarlo de un pop rock desprovisto de garra y con una sofisticación glam amanerada y neutra. Ni siquiera fue algo original. Simplemente adoptó (es un decir) al rock pop de The Cure, con un toque del reggae style de The Police, y lo trasladó a las Pampas y el río de La Plata. Soda Stereo y su líder encabezaron un movimiento que pronto se propagó por toda el continente y que en nuestro país tuvo a Caifanes como sus más conspicuos imitadores.
  Con la irrupción de los rockpoperos argentinos -y también de los españoles-, los músicos mexicanos de las clases media y alta adoptaron como suya la propuesta de estos adalides “latinos” y hasta la reivindicaron como una supuesta manera de crear un nuevo rock, opuesto al del imperio anglosajón y basado, decían, en la verdadera idiosincracia iberoamericana. El rock con raíces negras fue considerado como música para nacos (literal) y quedó marginado en las zonas proletarias de las ciudades.
  El movimiento que nació entonces en México, bajo el influjo del pop rock español y argentino (y del pop mexicano timbirichesco), no fue por desgracia algo temporal, sino que llegó para quedarse. La historia del rock fue, más que negada, ignorada. Vinieron así generaciones para las cuales el género no surgió a mediados de los cincuenta del siglo pasado, sino a finales de los ochenta y cuyos progenitores no eran Chuck Berry, Little Richard y ni siquiera Elvis Presley, los Beatles o los Rolling Stones sino Soda Stereo, Nacha Pop, los Hombre G y los Enanitos Verdes. En el mejor de los casos, Robert Smith era el padre verdadero del “nuevo rock” (véase la facha que en ese entonces lucían Gustavo Cerati o Saúl Hernández, por ejemplo).
  ¿Quiere decir todo lo anterior que la música de Cerati –como miembro de Soda Stereo o como solista– no vale la pena? No. Sería un despropósito afirmar semejante cosa. El hombre hizo excelentes composiciones y supo evolucionar para convertirse en un músico serio y respetable (aunque de pronto demasiado solemne). Discos suyos, como Bocanada o Ahí vamos, poseen una gran calidad musical. Incluso este último se acerca en momentos al rock de raíz, aquel que ni por asomo se escuchaba en sus primeros tiempos.
  Sin embargo, otorgarle el estatus de genio siempre me ha parecido un despropósito. No existe en su música una verdadera innovación. La marca de The Cure o de los Beatles está ahí. Cerati no revolucionó al rock y la forma como fue adoptado en nuestro país resultó por completo acrítica y se tradujo al final en un rockcito insustancial, pobre, desenraizado, inculto e infantiloide que, con sus honrosas excepciones, ha dominado al panorama de la música “juvenil” a lo largo de casi tres décadas. Para el mainstream roquero de México, la raíz negra jamás existió y Cerati (o Charly García o Fito Páez o Miguel Mateos) le son más trascendentes que Willie Dixon, Muddy Waters o John Lee Hooker, a quienes muchos no conocen siquiera de nombre.
  Tal vez no sea culpa o responsabilidad suya, de seguro no fue esa su intención, pero la influencia concreta de Gustavo Cerati fue, a mi modo de ver, más empobrecedora que enriquecedora y, lo peor: consiguió generar a una camada de fanáticos que lo idolatran, pero que lo hacen desde una posición histórica y cultural muy endeble, desde una ignorancia supina que confunde al pop más inofensivo con eso que todavía algunos pensamos que es el rock. Lo más paradójico del asunto es que Cerati abrevó siempre del rock anglosajón, ese mismo que sus seguidores más conspicuos abominan.
  Descanse en paz.

6 comentarios:

alfonso jiménez dijo...

Muy respetable su crítica, sin embargo para los melómanos lo más importante es a que espacio sonoro y poético al que nos transporta un buen músico, así que con todo respeto prefiero seguir escuchando un bodrio como Cerati, que seguir leyendo su afilada crítica. "Estaré a un Millón de años luz de casa".Gracias totales!!!

JoshuaFenix dijo...

Estimado Hugo Michel,gracias y felicidades por esta extraordinaria y realista reseña.

Luis Alberto Gonzalez dijo...

a ver Hugo, este texto apareció en un número de la Mosca con la firma de Goyo Cárdenas, ¿es tuyo o de el mentado Goyo?

saludos!

Anónimo dijo...

Hugo, te admiro por muchas cosas más, pero màs admiré no querer reconocer en Cerati la mejor influencia musical que tuvo nuestro "rockcito nacional". Para mi y muchos otros, Cerati fue nuestra referencia musical hacia muchos otros musicos y músicas que hoy en dia agradezco. Sin duda es la pérdida más sentida de nuestro "pop-rock" y quien sabe cuántos años o décadas pasen antes de que aparezca una figura tan emblemàtica como lo fue Cerati.

Lizzy dijo...

Tan menosprecuable que hasta escribes de el, respeto tu opinión pero veo que tu no respetas los gustos ajenos al llamarnos a los fans ignorantes.

Anónimo dijo...

Menospreciable no es... Eso ya lo dijo Michel... Pero tanto te molesta un articulo que es meramente crítico, objetivo y claramente provocador? Acaso ya nadie puede decir la realidad de lo que fue soda stereo sin que alguien diga "gracias totales"? Me parece, al igual que a este ruco, que Cerati fue una vaca sagrada intocable, del que (ojo, hablo en general, no distintivamente, muchos ignorantes del rock nacional, veneraron por plagiar, que venga, lo hizo... y mucho, nada se puede decir por que murió y porque es una figura del medio. En fin, totalmente de acuerdo Mr. Garcia Michel. Espero siga asi.