viernes, 7 de enero de 2011

La Mosca en blanco


Desde el martes en la noche, el sitio de La Mosca en la Red aparece en blanco (no, no es un homenaje al famoso álbum de 1968 de los Beatles). Hasta hoy pude saber, de parte del servidor de la página, que hay un problema técnico (en el "index", me informan, aunque no tengo la menor idea de qué sea eso). Como se atravesaron las vacaciones de fin de año, quedamos sin posibilidad de que la falla fuese reparada. Ahora se viene el fin de semana. Supongo que para principios de la semana que entra todo quedará en orden. Pero por lo pronto, siento tanta o más impotencia que muchos de nuestros lectores, a quienes ofrezco una disculpa..., aunque el asunto no sea culpa nuestra.

4 comentarios:

Victor Miguel dijo...

Es mejor negocio hacerla de jilguerillo de FeCal y el PAN que regañar junior babosos jugando a ser roqueros. Eres una vergüenza, no me importa si eres de izquierda o de derecha, pero ser tan tendencioso que no se te lee una sola crítica a un gobierno atroz, corrupto, que se vale de los medios para distorsionar la verdad. La verdad da hueva ser tú.

Victor Miguel dijo...

Es mejor negocio hacerla de jilguerillo de FeCal y el PAN que regañar junior babosos jugando a ser roqueros. Eres una vergüenza, no me importa si eres de izquierda o de derecha, pero ser tan tendencioso que no se te lee una sola crítica a un gobierno atroz, corrupto, que se vale de los medios para distorsionar la verdad. La verdad da hueva ser tú.

Hugo García Michel dijo...

Tienes razón, mi estimado Víctor Miguel que escribes desde un blog inexistente: soy una vergüenza, un tendencioso y a mí también me da harta hueva ser yo. La verdad es que quisiera ser tú. Por favor, dime cómo le hago para dejar de ser Hugo y transformarme en un impoluto, incorruptible, purísimo y políticamente correcto Víctor Miguel. Ilumíname, plis.

Hugo García Michel dijo...

Ah, desde 2007 he criticado en mi columna de Milenio, en muchas ocasiones, la absurda guerra contra el crimen organizado que desató el presidente Calderón. Tal vez, Víctor Miguel, si leyeras todas mis columnas y no te limitaras a una sola podrías tener una visión más amplia de mi labor.