jueves, 22 de noviembre de 2012

Torreón, día 1

Me levanté a las ocho y cuarto, para bañarme y estar listo. Desde anoche preparé todas mis cosas. Al veinte para las diez llegó mi taxi (lo pedí desde ayer) y por un Viaducto fluido y despejado, arribé a la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México a las diez y cuarto. No conocía esa terminal y me pareció bastante grande y moderna, aunque se dice que pronto va a ser insuficiente.
  Como aún faltaba mucho para la partida del avión, me metí a un Wings para desayunar los peores huevos con tocino de la historia. Pero bueno...
  Pasé a la sala de espera y me puse a leer un rato, hasta que a las once y media dieron el anuncio para abordar el vuelo de Aeroméxico a Torreón. Todo fue rápido y expedito y la nave despegó a tiempo: 12:25 hrs. Vuelo muy tranquilo de una hora y cuarenta minutos. Fue muy agradable, ya que a mi lado venía una preciosa torreonense veinteañera con quien intercambié un par de sonrisas.
  A las dos y cuarto ya estaba yo en la terminal aérea de Torreón y ahí me esperaba Paco, chofer de la Secretaría de Cultura estatal, quien muy solícito y acompañado de un compañero suyo me llevo al hotel Marriott, donde me registré y ocupé un cuarto grandísimo que me advirtieron sería provisional, en lo que terminaban de arreglar el que ocuparía. No tenía tiempo para comer a gusto y preferí esperar.
  Poco antes de las cuatro pasó Paco por mí, para llevarme a la Biblioteca García de Letona, a un costado de la Alameda Zaragoza, en el centro de la ciudad, a pocas cuadras del hotel. Ahí me recibió Prometeo Murillo, secretario particular de la secretaria de Cultura, quien se encontraba en Monclova. Ya había llegado un par de alumnos, pero esperamos unos minutos para que arribaran más. En total hubo más de veinte y la primera sesión del curso Historia crítica del rock mexicano transcurrió muy bien a lo largo de casi tres horas y cerca de cuarenta canciones de los años cincuenta y sesenta que les puse. Me gustó la recepción, la atención y la participación de la mayoría de los presentes, entre ellos cinco o seis mujeres.
  Pasadas las siete, me llevaron al hotel. Ocupé el nuevo cuarto (habitación 1506, más pequeña que la otra, pero de todos modos muy amplia, aunque con el televisor más chico). A las ocho bajé a comer-cenar. Tenía muchísima hambre y me zampé un caldo tlalpeño muy rico y una hamburguesa con papas realmente deliciosa, más una cerveza y luego un agua mineral. Quedé llenísimo. Por cierto, mientras cenaba en el elegantón restaurante, vi el partido León-Tijuana que ganaron los esmeraldas dos a cero. Antes, el Toluca había dado cuenta del América por el mismo marcador. La atención de los meseros, por cierto, amabilísima.
  Me subí al cuarto a leer y ver la tele. Debo haberme dormido como a la una.

2 comentarios:

DECIREVES dijo...

y cuando vienes a Mty??? estaría de pelos que te echaras un rol por acá! saludos Hugo!

Rodrigo Díaz López dijo...

Espero algún día poder asistir al curso sobre Historia del Rock, yo soy un devoto de los Locos del Ritmo, pero me encanta el Rock, una de mis bandas favoritas son The Doors, aunque me encanta Little Richard, la música Ye-ye de España, Francia y México. Interesante entrada, sobre todo porque los lectores podemos conocer más sobre tus gustos y tus intereses. Felicidades por tu trabajo en el blog y como escritor.