sábado, 4 de agosto de 2012

La tragicomedia de López Obrador*

"Siempre se hace acompañar por tres momificados patiños".
Si no fuese porque tiene ribetes peligrosamente trágicos, la carrera política de Andrés Manuel López Obrador podría ser contemplada desde un punto de vista humorístico que quizá nos permitiría a muchos sentirnos menos nerviosos. Porque si lo vemos bien, todo lo que ha hecho el tabasqueño a lo largo de estos años posee un tono fársico, un aliento de comedia de enredos que debería llevarnos a la risa y hasta a la franca carcajada (qué mejor ejemplo al respecto que la actual impugnación a las elecciones presidenciales).
  Tal vez él mismo así lo maneje y en el fondo sea un incomprendido, tanto de sus enemigos políticos como de sus propios seguidores, quienes se lo toman demasiado en serio.
  Basta con ver lo que ha hecho de un mes para acá. Se trata de una puesta en escena digna de grandes autores teatrales, una combinación de alta comedia a la Molière con teatro carpero a la Cantinflas, combinado con sketches que van del teatro del absurdo a las rutinas de un Polo Polo o un Jo Jo Jorge Falcón.
  Si no, ¿cómo entender sus casi diarias conferencias de prensa, en las cuales siempre se hace acompañar por tres momificados patiños que con hierática seriedad le cuidan las espaldas y medio sonríen cada vez que el gran actor hace algún comentario chusco (“Aquellos se están poniendo nerviosos”, “Esto no se acaba hasta que se acaba”, “No me culpen a mí, serénense” o la reciente y francamente jocosa comparación de él mismo con Juárez, Madero, Hidalgo y Morelos)? No hablemos del día en que tapizó la escenografía con tarjetas de Soriana o cuando acorraló a los reporteros para que un jovenzuelo histérico los regañara y les diera “clases” de periodismo, mientras don Peje sonreía socarrón.
  Andrés Manuel sabe que perdió las elecciones, pero le gusta mantenerse en los reflectores y explotar su vis cómica con jícamo tropical. Lo malo es que sus seguidores más radicales no se dan cuenta y les da por portarse rijosos y amenazantes. AMLO pone la comedia y ellos la tragedia. López Obrador se divierte, mientras nosotros lo tomamos, sí, demasiado en serio. En ese sentido, digo que es un incomprendido. 

*Publicado hoy en mi columna "Cámara húngara" de Milenio Diario.

5 comentarios:

Itzel rodriguez medina dijo...

Yo viví desde mis 16 años con La Mosca, soy una persona critica gracias a ella, desafortunadamente la vida y no La Mosca fue quien me enseño a digerir con absoluta imparcialidad la información y las opiniones que diariamente llegan a mí a través de los diferentes medios de comunicación que existen. Yo no soy un "progre" que asiste semanalmente a alguno de los lugares que menciona, yo no pertenezco a ningún partido político y mucho menos trabajo para algún medio de comunicación (me sentiría ofendida si me involucraran con intereses económicos tan grandes). Soy una persona que trabaja, tengo mi propia empresa, que a falta de capital me ah costado mucho trabajo durante muchos años de mi vida. Ahora tengo 29 años y los 30 no me pesan en lo absoluto, tal vez porque soy "traga años" y pareciera ser un vampiro posmoderno, pero la realidad es que no me pesan esos años porque los he vivido totalmente libre de intereses ajenos a mi persona. Afortunadamente yo no le tuve que ofrecer las nalgas a nadie para llegar a donde he llegado, y eso es invaluable. Mi opinión nada tiene que ver con el criterio con el que las demás personas externan sus opiniones. Gracias a La Mosca y más en específico gracias el Rock, ahora soy una persona independiente y critica, pero sobre todo una persona que se crea su propio criterio en base a la razón y la lógica.

Hoy que leo esta opinión de una de las personas que me acerco mas a la música a través de la publicación de La Mosca, me siento emocionada porque me doy cuenta que no estoy equivocada, cualquier persona que coma de un medio de comunicación, cualquiera que este sea, nunca será objetivo e imparcial, y no hablo de las contradicciones que encuentro en sus opiniones de La Mosca, con las opiniones que usted realiza últimamente, me refiero a las contradicciones muy marcadas dentro de sus propios textos, encasillando y estereotipando a las personas como si usted no cupiera en el clásico estereotipo del "troll de internet” que desde siempre ha existido. En el "Rock Americano", para seguir con las generalidades, existió un "troll" llamado GG Allin que ejemplifica perfectamente el estereotipo de la rebeldía sin sentido de la que hablaban los viejitos que en los años cincuenta criticaban a los no pocos jóvenes que se enrolaban en la moda del "rock and roll", que hasta la fecha pero con diferentes fachas se sigue vendiendo a través de empresas de espectáculos, sin mencionar nombres porque no es agradable hablar de empresas del tercer mundo, en mi “humilde” opinión el "rocksitito nacional” es igual a la “empresitita de espectaculititos nacional”, que casualmente tiene las mismas características de un monopolio. La realidad del negocio del “Rock” en México es que es equivalente al nivel de las personas que lo componen e interpretan, y desgraciadamente lo que respecta al “periodismo” de “Rock”, por simple lógica, no es la excepción.

Itzel rodriguez medina dijo...

Yo viví desde mis 16 años con La Mosca, soy una persona critica gracias a ella, desafortunadamente la vida y no La Mosca fue quien me enseño a digerir con absoluta imparcialidad la información y las opiniones que diariamente llegan a mí a través de los diferentes medios de comunicación que existen. Yo no soy un "progre" que asiste semanalmente a alguno de los lugares que menciona, yo no pertenezco a ningún partido político y mucho menos trabajo para algún medio de comunicación (me sentiría ofendida si me involucraran con intereses económicos tan grandes). Soy una persona que trabaja, tengo mi propia empresa, que a falta de capital me ah costado mucho trabajo durante muchos años de mi vida. Ahora tengo 29 años y los 30 no me pesan en lo absoluto, tal vez porque soy "traga años" y pareciera ser un vampiro posmoderno, pero la realidad es que no me pesan esos años porque los he vivido totalmente libre de intereses ajenos a mi persona. Afortunadamente yo no le tuve que ofrecer las nalgas a nadie para llegar a donde he llegado, y eso es invaluable. Mi opinión nada tiene que ver con el criterio con el que las demás personas externan sus opiniones. Gracias a La Mosca y más en específico gracias el Rock, ahora soy una persona independiente y critica, pero sobre todo una persona que se crea su propio criterio en base a la razón y la lógica.

Hoy que leo esta opinión de una de las personas que me acerco mas a la música a través de la publicación de La Mosca, me siento emocionada porque me doy cuenta que no estoy equivocada, cualquier persona que coma de un medio de comunicación, cualquiera que este sea, nunca será objetivo e imparcial, y no hablo de las contradicciones que encuentro en sus opiniones de La Mosca, con las opiniones que usted realiza últimamente, me refiero a las contradicciones muy marcadas dentro de sus propios textos, encasillando y estereotipando a las personas como si usted no cupiera en el clásico estereotipo del "troll de internet” que desde siempre ha existido. En el "Rock Americano", para seguir con las generalidades, existió un "troll" llamado GG Allin que ejemplifica perfectamente el estereotipo de la rebeldía sin sentido de la que hablaban los viejitos que en los años cincuenta criticaban a los no pocos jóvenes que se enrolaban en la moda del "rock and roll", que hasta la fecha pero con diferentes fachas se sigue vendiendo a través de empresas de espectáculos, sin mencionar nombres porque no es agradable hablar de empresas del tercer mundo, en mi “humilde” opinión el "rocksitito nacional” es igual a la “empresitita de espectaculititos nacional”, que casualmente tiene las mismas características de un monopolio. La realidad del negocio del “Rock” en México es que es equivalente al nivel de las personas que lo componen e interpretan, y desgraciadamente lo que respecta al “periodismo” de “Rock”, por simple lógica, no es la excepción.

Itzel rodriguez medina dijo...

No caeré en el argumento simplista de criticar a las personas por el hecho de que critiquen y no propongan nada, porque todo mundo tiene derecho a ser pasivo y únicamente quejarse, no soy nadie para impedir a las personas a realizar opiniones basadas en sus muy particulares intereses personales. La realidad es que por mucho que parezca un cliché, en México no muchas personas tienen acceso a la música no comercial, si es que realmente le podemos llamar así, y muchos menos tienen la posibilidad de poder adquirir en su vida un instrumento eléctrico, sin ahondar en la triste situación de la educación musical en el país. La realidad, que nada tiene que ver con lo simple, es que la pobreza de este país no es provocada por los propios pobres, porque por mucho que se considere a esta mayoría como oligofrénicos, la verdad es que por la desnutrición, por el sueldo mínimo (que otro poco mas y es diametralmente opuesto a las alzas en los precios), la escasa calidad educativa y cultural, y principalmente por un machismo contradictorio y socarrón, que es aleccionado por medio de un sistema familiar matriarcal y capador, la gran y cruda realidad es que los oligofrénicos son aquellos que argumentan estúpidamente que los pobres son pobres porque quieren. En este mismo sentido, como persona del “Rock” usted tiene mucho mas de criticable de lo que se imagina, el simple hecho de juzgar el trabajo periodístico del reportero de Proceso con respecto a la empresa de espectáculos públicos de Televisa, y hacerlo sin fundamento alguno, es prácticamente escupir al cielo y esperar tranquilamente a que dios nos dé respuesta satisfactoria de tal acto, porque de ese comentario lo único que puedo apreciar como lector no manipulado por ningún tipo de publicación, es que usted critica al reportero de Proceso de ser un mal periodista por el simple hecho de escribir el artículo en cuestión, “argumentando” que dicho artículo era digno de un ejemplo de cómo no se debe escribir un artículo periodístico, pero en ningún momento usted menciona los motivos del porque debe ser un mal ejemplo, ni siquiera deja entrever un pequeño resumen de la idea que dicho reportero expreso en su artículo.

Itzel rodriguez medina dijo...

No caeré en el argumento simplista de criticar a las personas por el hecho de que critiquen y no propongan nada, porque todo mundo tiene derecho a ser pasivo y únicamente quejarse, no soy nadie para impedir a las personas a realizar opiniones basadas en sus muy particulares intereses personales. La realidad es que por mucho que parezca un cliché, en México no muchas personas tienen acceso a la música no comercial, si es que realmente le podemos llamar así, y muchos menos tienen la posibilidad de poder adquirir en su vida un instrumento eléctrico, sin ahondar en la triste situación de la educación musical en el país. La realidad, que nada tiene que ver con lo simple, es que la pobreza de este país no es provocada por los propios pobres, porque por mucho que se considere a esta mayoría como oligofrénicos, la verdad es que por la desnutrición, por el sueldo mínimo (que otro poco mas y es diametralmente opuesto a las alzas en los precios), la escasa calidad educativa y cultural, y principalmente por un machismo contradictorio y socarrón, que es aleccionado por medio de un sistema familiar matriarcal y capador, la gran y cruda realidad es que los oligofrénicos son aquellos que argumentan estúpidamente que los pobres son pobres porque quieren. En este mismo sentido, como persona del “Rock” usted tiene mucho mas de criticable de lo que se imagina, el simple hecho de juzgar el trabajo periodístico del reportero de Proceso con respecto a la empresa de espectáculos públicos de Televisa, y hacerlo sin fundamento alguno, es prácticamente escupir al cielo y esperar tranquilamente a que dios nos dé respuesta satisfactoria de tal acto, porque de ese comentario lo único que puedo apreciar como lector no manipulado por ningún tipo de publicación, es que usted critica al reportero de Proceso de ser un mal periodista por el simple hecho de escribir el artículo en cuestión, “argumentando” que dicho artículo era digno de un ejemplo de cómo no se debe escribir un artículo periodístico, pero en ningún momento usted menciona los motivos del porque debe ser un mal ejemplo, ni siquiera deja entrever un pequeño resumen de la idea que dicho reportero expreso en su artículo.

De mi persona no escuchara ningún tipo de pronunciamiento por ningún partido político, solo espero que no censure mi comentario, como estoy casi segura que lo hará, porque creo sinceramente que al mismo nivel que usted critica a las demás personas, es el mismo nivel de intolerancia que usted a demostrado tener a la critica que se hace a usted.

ATENTAMENTE
ITZEL DOMÍNGUEZ

Larva ♓ dijo...

De risa loca cómo la gente se pone tan seria por lo que escribes. Ojalá se pusieran más serios al momento de pensar, o de escribir, o de vivir. Porque cualquiera que vacíe su comentario en este blog debe saber que no pasará de ahí: de ser un comentario de blog, y estos parece que están escribiéndole una carta a Dios. Mmh... wait. Jajaja.

Qué bueno que sigues escribiendo, Hugo. Un gran placer leerte desde donde sea. Saludos.