domingo, 30 de octubre de 2011

La primera vez que hablé del rockcito

Como los lectores de La Mosca en la Pared sabrán, fue en esa revista que se volvió célebre el término rockcito, con el cual me he referido desde hace muchos años a buena parte de lo que se produce en el rock hecho en México. Luego vinieron sus derivados rockcitito y rockcititito (como el que se hace lastimosamente hoy día, con sus honrosas excepciones). No recuerdo si en mis tiempos en El Financiero (1991-1997) llegué a utilizar ya ese vocablo, pero acabo de llevarme una sorpresa, al toparme con el diario que escribía en la primera mitad de los años setenta y dar con un texto al que titulé "Pobrecito del rockcito". Esta fechado el viernes 8 de febrero de 1974, exactamente veinte años antes de que apareciera el primer número de La Mosca (yo tenía dieciocho marzos por entonces) y en una parte dice lo siguiente: "Vi un programa pésimo dizque de rock. Le cambié asqueado al ver la prostitución a que ha llegado nuestra música. Se ha convertido en un género para retrasados mentales; en una serie de ritmos, supuestamente 'afros', de lo más enajenante y estupidizante. Un ejemplo palpable es el título de una pieza que interpretó ahí el grupo Peace and Love. ¿Su nombre? 'Me extraña que siendo araña'. Con dicho título queda dicho todo. Pobrecito del rock".
  Eso lo escribí hace treinta y siete años, cuando ni soñaba con entrar a la industria editorial y al periodismo. Qué cosas.

2 comentarios:

DECIREVES dijo...

El germen de su odio al rock metsicanou.. (sarcasmo).

Saludos Hugo.

John Himself dijo...

Que tan mal ha ido el rock nacional que en un gesto amable le dice ''rockcito'' para no llamarle el funesto rock nacional. Si ya desde hace tiempo daba síntomas de mediocridad desde los 70's.
U.U