viernes, 18 de noviembre de 2011

Bicarbonato

Recuerdo que una vez mi mamá me comentó: “El Cuate Serrano dice que su secreto para conservar la salud es tomar cada noche una cucharadita de bicarbonato de sodio”. El Cuate Serrano era un amigo de mis papás, un señor muy simpático y afable, compañero de copas de mi padre, de quien ya escribiré en mi blog Pretérito imperfecto. La cosa es que aquel consejo se me quedó grabado en el inconsciente durante décadas, sin que yo lo pusiera en práctica. Hasta que hace algunos años empecé a sufrir agruras, sobre todo en las noches, con ese horrendo reflujo que en ocasiones llega a quemar la garganta. Entonces recordé las palabras del Cuate Serrano y empecé a tomar una cucharadita de bicarbonato antes de acostarme. Santo remedio. Desde entonces, jamás he vuelto a padecer agruras o reflujo. Yo les paso al costo este remedio que a mí me ha resultado excelente durante largo tiempo (recuerden que uno de los medicamentos clásicos para el malestar estomacal, el Alka Seltzer, está hecho a base de bicarbonato de sodio) y les paso también al costo que según algunos estudios médicos, este polvito puede matar algunas células malignas, por lo cual podría constituir un excelente medio para prevenir el cáncer. No lo sé, sólo lo leí, pero no lo dudaría.
  … y ya que mencionaba el apellido Serrano, en la divertidísima serie española de televisión Los Serrano que hasta hace un par de años pasaba por Cadena 3, hubo un capítulo en el cual dos de los personajes viajaban a los Estados Unidos y al llegar al aeropuerto de Nueva York y serles revisado su equipaje, les encontraban una bolsita con un polvo blanco que hacía que los detuvieran, al pensar los guardias que se trataba de cocaína. Los muy ingenuos baturros se habían llevado una dosis de bicarbonato para curarse el estómago.
  Así, pues, dos consejos: 1. No cenen mucho y tomen una cucharadita de bicarbonato de sodio antes de irse a la cama. 2. Cuando viajen al extranjero, mejor lleven Alka Seltzer… o cómprenlo allá.

1 comentario:

Yosh Panda dijo...

Ojalá sea verdad eso. Una cucharada de bicarbonato antes de cada cigarro que me echo, ¿funcionará? Esperemos, je je. Saludos, Hugo.