martes, 30 de agosto de 2016

Juanga en el cielo de diamantes

Dicen el lugar común y el buen gusto que nunca se debe hablar algo negativo de una persona recién fallecida. No lo haré en el caso de Juan Gabriel, quien nos sorprendió con su muerte este domingo en la mañana. Un infarto lo privó de la vida, mientras efectuaba una gira por los Estados Unidos.
  En realidad, no tengo motivo alguno de crítica hacia el singular compositor y cantante nacido en Ciudad Juárez hace 66 años. Sus logros y el arraigo popular que consiguió en el mundo de habla hispana en general y en México en particular son innegables y salvo su reciente versión a la canción “Have You Ever Seen the Rain” de John Fogerty que me pareció un horror, poco o nada tendría que reprocharle.
  El llamado Juanga era un hombre muy dotado para la creación de melodías, algunas de ellas muy bellas, dentro de un corsé armónico de acordes más o menos limitados, algo común entre los hacedores de música popular. Escribió buenas y no tan buenas letras, casi siempre apuntando al dolor de la separación amorosa y otros temas que suelen pegar en la entraña de muchas personas (“¿quién no ha sido golpeado por el desdén enamorado?”, diría algún cursi poetastro).
  En escena, el hombre sabía hacer de sus presentaciones todo un espectáculo (la única vez que lo vi fue en el Auditorio Nacional, a mediados de los noventa, cuando quise quedar bien con una joven con la que pretendía yo hacer méritos y como ella deseaba ver a Juan Gabriel...).
  En realidad, mi único problema con el llamado Divo de Juárez es que su música no me llega, no me alcanza, no me conmueve. Me atreví a decir esto en Facebook y me llovieron amonestaciones, anatemas y condenaciones eternas por semejante atrevimiento.
  Dado que no quiero correr aquí la misma suerte, diré que sí hay una canción de Juanga que me gusta y que se llama “La diferencia”. Alguna vez la vi en la tele, interpretada por una chavita de nombre Nadia, y debo decir que me pareció dulce y hermosa.
  Hoy, Juan Gabriel ya se encuentra en el cielo de diamantes y su música quedará para siempre en el cancionero popular mexicano. Que eso baste.

(Publicado hoy en mi columna "Gajes del orificio" de la sección ¡hey! de Milenio Diario)

3 comentarios:

Jorge mandujano dijo...

Me parece muy bien que no haya dicho nada desagradable del gran Juan Gabriel, y que bien q se tomó un momento para hablar de él, nadie puede negar que es, fué y será un grande. Si a usted no le llegaban sus canciones, debe ser xq usted está muy alto, y esta bien, pero la mayoría estamos a otro nivel, y que bueno que si nos llegaba su música. Ahora si, que yo le aconsejo, sin afán de molestar, que tenga cuidado pues las caidas desde muy alto casi siempre son mortales. Buen día. Mirna Elena Avila Muñoz, Mérida Yucatán.

Anónimo dijo...

De hecho no fue una sola cancion del grupo creedence clearwater revival. ¡fue todo un disco! y ademas con duetos del rockcito nacional (como tanto le gusta decirle)

Anónimo dijo...

Fe de ratones: Juan Gabriel no nació en Ciudad Juárez, sino en Parácuaro, Michoacán.