viernes, 31 de mayo de 2013

Federico Cantú Fabila

Don Federico Cantú en su taller de escultura.
La noticia me tomó por sorpresa. Don Federico Cantú Fabila, padre de mis amigos-hermanos del alma Federico, Francisco (q.e.p.d.), Micha, Adolfo, Mayte, Mumo, Peto y Gerardo Cantú Elizarrarás y esposo de doña Elsa Elizarrarás, falleció el día de ayer, a los ochenta y cuatro años de edad.
  Conozco a los Cantú desde 1970, año en que me hice amigo de Fede, primero, y de Paco y Adolfo (Bo) poco después. Más tarde conocería al resto de los hermanos y a sus papás, Federico y Elsa. En aquel entonces vivían en la misma casona de Tlalpan donde siguen viviendo, en la cerrada 5 de Mayo, cerca de la calle San Marcos.
  Tengo mil recuerdos estupendos de esa familia, a la que siento como propia, aunque dejé de frecuentarla hace muchos años. Sólo con Adolfo ha seguido la amistad con gran cercanía, pero a los demás Cantúes los quiero de igual forma.
  De don Federico (hijo del gran pintor, grabador y muralista Federico Cantú Garza) recuerdo su sempiterno mal humor (hasta sus hijos lo llamaban El Cascarrabias) y su obra como escultor, su taller de herrería y su simpatía para conmigo. Por alguna razón (quizá porque yo componía canciones y le gustaba escucharlas y hasta se reía abiertamente con algunas), siempre le caí bien, cosa que no pasaba con otros amigos de la palomilla que en ese entonces conformábamos, a quienes regañaba y hasta solía correr de su casa. Conmigo siempre fue amable y atento, incluso en un momento en el cual pude caer de su gracia.
  Sucedió a principios de 1974. Yo había escrito una canción llamada "A mis amigos reprimidos" (más conocida como "El tigre de papel"), inspirada en la manera como don Federico trataba a sus hijos, a quienes solía reñir, en especial a Fede y Bo, con quienes yo tenía un trío acústico llamado Octubre. Pues resulta que fuimos invitados a un programa de Canal 13, emisora que en aquel entonces pertenecía al gobierno federal y cuyos estudios se encontraban en la calle de Mina, detrás del palacio de Bellas Artes. La emisión era en vivo, se llamaba El club del espectador, pasaba a las dos de la tarde y la conducían Luis G. Basurto y Manolita Saavedra. Nos invitaron a cantar e interpretamos dos canciones mías: "El macho" y... "A mis amigos reprimidos".
  Resulta que don Federico se reunió con varios amigos (me parece que en un bar, aunque quizá fue en su casa) para juntos "ver a mis hijos que van a salir en televisión". No se esperaba la sorpresa de la segunda canción, claramente dirigida a él. Al terminar, todos sus cuates se burlaron y empezaron a apodarlo Tigre de papel. Sobra decir que cuando ese día Fede y Bo (quienes tenían diecinueve y quince años respectivamente) regresaron a su casa, sufrieron toda la ira de su señor padre. Yo temí que cuando me lo topara y a sabiendas de que era el autor de aquella tonada, me iba a ir muy mal también. Nada de eso. Don Federico siguió siendo igual de amable que siempre conmigo.
  Esos son algunos recuerdos que tengo de ese hombre bueno, talentoso, malhumoriento y difícil que fue Federico Cantú Fabila. Lo recuerdo con mucho cariño, hoy que me enteré de su lamentable fallecimiento.
  Un abrazo para mis hermanos Cantú y para la querida doña Elsa.

1 comentario:

JORGE PAREDES GARCIA dijo...

Ese era uno de sus sobrenombres, verdad??
Saludos.