jueves, 1 de agosto de 2013

El único problema de la Mosca (una explicación a los lectores)

Debo decir que la recepción que ha tenido este primer número de la Mosca, en su nueva época, ha sido sorprendente para todos los que estamos detrás de su hechura. Era sabido que mucha gente deseaba volver a verla en su forma impresa, pero la respuesta nos ha rebasado y no me extrañaría que al final el número termine por agotarse en los puestos de periódicos del país a los que ha podido llegar... y aquí es donde llega el único problema serio que hemos afrontado hasta ahora: el de la distribución.
  Muchas personas se quejan con toda razón de que en los lugares donde viven no la encuentran. Algunas incluso nos reclaman airadamente. A estos amables y desesperados lectores se les debe una explicación que intentaré darles aquí de manera clara y concisa. Quiso la suerte que apareciéramos justo cuando la mayor distribuidora de esta país, CITEM, se encuentra sumida en una gravísima crisis que la tiene al borde de la quiebra, con deudas astronómicas con casi todas las casas editoras de México. Imposible entonces acudir a ella (cosa que han dejado de hacer incluso revistas tan fuertes como Proceso). Otras casas distribuidoras más pequeñas han tratado de aprovechar el momento, pero lo hacen de manera leonina y abusan en sus costos. Para no hacerla larga, en este primer número sólo pudimos acudir al apoyo de la Unión Nacional de Voceadores, con la que estamos distribuyendo a nivel nacional toda la edición del ejemplar No. 1 de la Mosca. Por eso no se encuentra en los locales cerrados tipo Sanborns y por eso también la llegada de la revista a los diversos estados se ha tardado un tanto. Aunado a eso está el hecho de que los puesteros apenas se están enterando del regreso moscos y por eso desconocen su nueva existencia.
  Desde aquí solicito paciencia a los lectores. Pensamos que a partir del No. 2 las cosas irán mejorando poco a poco, hasta que se normalice la distribución en general.
  La alternativa, si de plano no la encuentran, es entrar al sitio suscripresto.com y pedir allí su ejemplar, mismo que llegará a sus casas, con toda seguridad y eficiencia, en dos o tres días (o si prefieren, pueden suscribirse de una vez por un año).
  Mil gracias y mil disculpas.

2 comentarios:

Lagartijo dijo...

Saludos Hugo, gracias por traer de regreso a la amá mosca, sólo extraño el monito suicida de "vertiguitos" habrá forma de hacerlo volver, o al menos republicarlo? pa cuando sale el nro 2? un abrazo

Héctor Quintero dijo...

Me adhiero a las airadas protestas por no haber encontrado la revista por ninguna parte (Cuernavaca, Morelos), ojalá no se vuelva de culto este número (otra vez, como la de la portada del inefable Saúl Hernández, que me la quisieron vender en mil pesos). Se extraña a la única revista en México de verdadera crítica musical y una verdadera caja de pandora para mis oídos. Saludos, Hugo querido.