jueves, 16 de febrero de 2017

Los densos Flaming Lips

Con su nuevo y espeso álbum, Oczy Mlody (Warner Music, 2017), The Flaming Lips regresa a la música densa y elaborada de sus álbumes Embryonic (2009) y The Terror (2013). Oczy Mlody (que en polaco significa “los ojos de los jóvenes”) ciertamente es más melódico que sus dos mencionados antecesores, mas no se aparta de esa música que avanza con pesada lentitud, con instrumentaciones eclécticas que remiten lo mismo al rock progresivo que al hip-hop con arreglos orquestales que por fortuna nunca resultan pomposos.
  Estamos frente a un estupendo disco, en el que Wayne Coyne y compañía dan rienda suelta a su inagotable inventiva cuasi psicodélica (hay momentos muy al estilo del Pink Floyd de Syd Barrett), con esas voces agudas que suavizan un poco las atmósferas siniestras y acercan la música a un pop rock experimental de altísima calidad.
  Más electrónico que acústico, con muchas bases de sintetizadores, Oczy Melody vive sus mejores momentos con temas como “There Should Be Unicorns”, “Nigdy Nie (Never No)”, “How??”, “One Night While Hunting for Faeries and Witches and Wizards to Kill”, “Listening to the Frogs with Demon Ayes”, “We a Family” (en la que los Flaming Lips vuelven a colaborar con la cantante pop Miley Cyrus, tal como lo hicieron en el peculiar homenaje beatlesco With a Little Help from My Fwends de 2014) y la homónima pieza inicial. Sin embargo, no hay desperdicio alguno en el resto de las doce piezas que constituyen el plato.
  Un denso regreso el de los Labios Flameantes, pero de una densidad más que atrayente y paradójicamente luminosa.

(Publicado en "Acordes y desacordes", el sitio de música que coordino para la revista Nexos)

1 comentario:

Waldo Pedroza dijo...

Ya escucho el nuevo de "San Pascualito rey".!Esta bueno¡